La Bisagra 2Por TSA La Bisagra Nº 2, mayo de 2005 de los “TRABAJADORES DE LA SALUD AUTOCONVOCADOS” La bisagra que es punto de inflexión. Que es coyuntura, pero para articular el pasado con el futuro en un presente de lucha. La bisagra que abre puertas, pero que también las cierra a los mercaderes de la enfermedad. La bisagra que se queja ante cada movimiento de las ventanas que nos muestran la cruda realidad, pero que también es capaz de aceitarse para no hacer ruido, para hacer el trabajo silencioso que prepare el mañana. ______________________________________________________________ EDITORIALLa lucha por aumento de salarios ocupa el centro de la escena política nacional. La cruda realidad muestra el contraste: reactivación económica relativa, aumento de la recaudación fiscal, Argentina que produce alimentos para 300 millones de habitantes, y por otro lado, caída constante del poder adquisitivo de los salarios. Este empobrecimiento general de la población laboriosa no ha mejorado, sin embargo, los índices se la desocupación y subocupación. Esta sigue presionando sobre los trabajadores ocupados, obligando a jornadas agotadoras para poder traer el pan a la casa. Las distintas modalidades de trabajo de nuestro sector reproducen, con sus particularidades específicas, esta realidad general. El trabajo en negro (sea totalmente, o en gran parte del salario) domina la forma de explotación patronal, sea esta privada o del Estado. La ridícula contradicción de un Gobierno que pregona campañas contra la evasión que él mismo comete todos los días, se reproduce en las privadas de una manera exponencial. Pero los trabajadores de la salud tenemos otra manera de expoliación de nuestro trabajo, a través del sistema de honorarios. Efectivamente, los valores de las consultas médicas o psicológicas, o de las prácticas más comunes en odontología y bioquímica, se han mantenido sin incremento alguno desde hade más de una década. Por otra parte, buena parte de nuestros colegas están anclados inevitablemente a las instituciones sanatoriales, que retienen facturaciones, justifican tal retraso con el de las obras sociales, provocando un bicicleteo infinito. La retribución de nuestro trabajo (aún siendo magra) nunca llega en tiempo y forma. Esta pauperización y proletarización de vastos sectores considerados históricamente como capas medias nos coloca ante el desafío de asumir que, antes que “doctores”, somos trabajadores de la salud. Tal conciencia se está desarrollando de una manera desigual. Pero estamos aún lejos de asumir subjetivamente lo que objetivamente la realidad de explotación nos tira en la cara todos los días. Las experiencias de lucha salarial de los médicos en la salud pública (provincial y municipal), entroncaron con la movida más importante de este año: la extraordinaria huelga docente. Las conciliaciones (obligatorias o voluntarias) están en vigencia. Pero todo indica que es difícil conciliar los números de gobiernos que persisten en poner a sus trabajadores por debajo de la línea de pobreza, con los pliegos reivindicativos votados en masivas asambleas, que defienden no sólo nuestros salarios, sino la eduación y la salud públicas. En esta lucha no debe haber tregua. Ni con los gobiernos, ni con las conducciones de nuestros sindicatos, colegios y asociaciones profesionales, funcionales al régimen político vigente, y especialmente, al mercantilismo que reina en nuestro sector. Este segundo número de “La Bisagra” es la expresión de una agrupamiento creciente. La circulación masiva y el autofinanciamiento del primer número, las polémicas generadas con nuestros colegas y con la comunidad, los nuevos colegas que se han acercado a participar en los distintos ámbitos de nuestra actividad, son, en su conjunto, el resultado reconfortante que buscamos. Esperamos lograrlo también con esta segunda entrega. ______________________________________________________________________ Plan Federal de Salud: Una criatura del Banco Mundialque no es ni “plan”, ni “federal” ni “de salud” por el Médico Fernando Armas Abarcando un período 2004-2007, y con la firma de la Presidencia de la Nación (y todo su gabinete) y del Consejo Federal de Salud (todos los gobernadores y Ministros de Salud de las provincias), fue dado a conocer a fines del año pasado un extenso documento, fechado en mayo del 2004. Todo el documento (como la política del Gobierno de Kirchner) está recorrido por una contradicción insalvable entre la apariencia y la realidad. Detrás del progresismo que supone el pomposo nombre que le da título, se esconde en cada párrafo la pezuña del hacedor efectivo del proyecto (el Banco Mundial) que con su consigna de “invertir en salud” pretende dar, en todo el mundo, una nueva vuelta de tuerca al ajuste capitalista de una de las ramas de los servicios con mayor y más rápido retorno (en términos de tasa de ganancia), del gran capital. Este breve artículo está basado en tres textos que hemos estudiado: el propio plan federal, y dos documentos críticos al mismo: el de la CICOP del Gran Buenos Aires, firmado por Jorge Yabkowski (Diciembre 2004) y la transcripción de la conferencia brindada sobre el tema por Héctor Carrica, Secretario General de la Federación Nacional de Salud de la CTA. Antes de ir a los tres trazos gruesos de nuestro rechazo al Plan Federal de Salud, nos parece importante introducir una delimitación ideológico-política con los dos documentos críticos: en efecto, más allá de la riqueza documental de los mismos (de la que nos hemos aprovechado agradecidos), ambos parten de una concepción utópica: la posibilidad de una coexistencia más o menos pacífica entre los tres grandes subsistemas (Estado, seguridad social, privados) en la disputa por el mercado. Desde luego, ambos textos propugnan un mayor intervencionismo estatal para defender los derechos de la población y de los trabajadores de la salud, en detrimento de la actividad privada y ante la crisis de las obras sociales. Se desprende así un programa de acción que incluye reivindicaciones progresivas que compartimos (aumento del presupuesto de salud en todos los niveles, fomento de la producción estatal de medicamentos, etc.). Pero el problema es que tales reivindicaciones no tienen como eje estratégico la expropiación del gran capital instalado en el sector (hacia un Plan Unico de Salud bajo control y al servicio de los trabajadores y el pueblo), sino una revitalización de un régimen keinessiano que mejore las proporciones a favor de los oprimidos. Este reformismo es utópico, porque la lógica de esta fase imperialista del capitalismo es aumentar la concentración (del poder y del capital), no ya ni tan sólo en los países semicoloniales como Argentina, sino en los propios países desarrollados (Estados Unidos, Francia, Alemania, etc.). La reivindicaciones que conforman un programa de acción (que podemos compartir en la acción práctica militante con Carrica y Yabkowski), deben tener un carácter transicional, en la perspectiva estratégica de expropiar a quienes verdaderamente detentan el poder (los mercaderes de la enfermedad, las grandes multinacionales que lucran en el sector). En el marco común del frente único, lejos estamos de rechazar la posibilidad de victorias parciales contra las consecuencias cotidianas de este verdadero engendro del Banco Mundial. Pero en tanto el capital concentrado sigue gobernando, y monopolizando el mercado, esas victorias parciales deben ser entendidas como escalones hacia una victoria completa sobre el mercantilismo que nos domina. ...Ni plan... Pero, ¿estamos ante un plan? Diseñar en un texto objetivos loables a lograr en el lapso de tres años exige dos observaciones: 1) Un diagnóstico correcto de la situación sanitaria en la que estamos. Con un optimismo digno de mejor causa, el documento del Gobierno traza como objetivo “proteger el terreno ganado en los últimos veinte años", afirmando que en "los últimos veinte años, la salud de los argentinos mejoró notablemente". Para sustentar este diagnóstico, el documento aporta dos estadísticas básicas: a) “La esperanza de vida en Argentina durante el período 1970-75 era de 67,1 años y en el 2000 fue de 74,2, es decir una mejora de siete años”. Tomar como factor diagnóstico de la situación sanitaria la expectativa de vida
como dato cuantitativo rompe con cualquier definición de salud (incluída la de la OMS), ya que prescinde del análisis de la calidad de esa vida prolongada. La misma ha ido de la mano del crecimiento de enfermedad crónicas que no matan directamente o matan a más largo plazo (demencias seniles, diabetes, artrosis, etc.), haciendo de esos últimos años de la vida un verdadero calvario. El envejecimiento de la población es una tendencia mundial, inherente al capitalismo como sistema, en tanto la innovación tecnológica en medicamentos y en la alta complejidad permiten tal cosa. Por eso crece la población en el mundo, y aún en países con menor desarrollo capitalista que Argentina, la “mejora” en el mismo período abordado por el documento gubernamental, es mayor: Costa Rica, 11 años; Chile, 13 años; Brasil; 9 años; Perú, 14 años; Ecuador, 12 años. Estas cifras comparadas demuestran que la Argentina ha retrocedido, atento a que en los 70 ocupa lugares similares a Europa o Estados Unidos en expectativa de vida. Un estudio más profundo incluso podría comprobar que nuestros actuales viejos todavía gozan de las conquistas históricas de nuestro pueblo en salud (PAMI, obras sociales), y que las nuevas generaciones probablemente hagan bajar la esperanza de vida. El 50 % de la población económicamente activa que HOY está bajo la línea de pobreza verá la consecuencias mortales de sus condiciones de vida de aquí a 20 o 30 años. Pero además, se ha profundizado (como en todos los demás rubros) el abismo de clase que dá como promedio 74,2. En cantidad y calidad de vida la diferenciación de clase es fundamental, y esto, por supuesto, está totalmente ausente del diagnóstico del Plan Federal de Salud. b) La tasa de mortalidad infantil. En el Plan se toma 1985 como punto de comparación 25,8 por mil y el 2001 con el 16,3 por mil: bajó. Incluso comparada con la tasa de mortalidad infantil de 1970: 59 por mil, bajó. Valen los mismos argumentos volcados en el capítulo anterior. Pero recordando que la tasa de mortalidad infantil en Costa Rica es del 9 por mil y en Cuba del 7 por mil. Pero hay otro tópico no tocado en ningún lado en el documento oficial: ¿cuales son las mejoras en los índices de desnutrición infantil? Porque a pesar que el asistencialismo clientelista da leches y vacunas (cuestión elemental como contención social), aumentó el HAMBRE en la Argentina. Ese hambre que no mata en días, sino que va deteriorando con los años, marginando de las posibilidades de crecimiento y desarrollo normales a millones de niños y adolescentes. ¿O acaso nuestros cerebros del Ministerio de Salud de la Nación y de las provincias pueden explicar de algún otro modo el fenomenal crecimiento de la marginación y delincuencia infanto-juvenil? Conclusión: el diagnóstico del Plan Federal de Salud es básica e interesadamente mentiroso. “Defender lo conquistado” es el taparrabos para perpetuar la miseria, el hambre y la marginación. Con este diagnóstico cualquier “plan” es un operativo de encubrimiento de los crímenes del sistema contra la salud de la población. 2) Un análisis científico acerca de si es compatible cualquier plan en el marco de la anarquía que supone el mercado capitalista. Bajo el capitalismo, la salud es tan mercancía como los automóviles o los teléfonos celulares. Y es inconcebible tal definición sin aplicar las leyes del mercado. El enorme desarrollo científico-técnico de las últimas décadas tiene en el campo de la salud una de sus manifestaciones más gigantescas. La sofisticación en medicamentos y en alta complejidad (diagnóstica y terapéutica) se vuelcan al mercado para ser vendidos, y en tanto grandes monopolios compiten por el éxito (la mayor tasa de ganancia en el menor tiempo posible de retorno del capital), asistimos a una sobreoferta, ya que las empobrecidas masas, las quebradas obras sociales y el deterioro del hospital público no pueden absorber. Esto marca una clara contradicción entre la capacidad productiva, y su realización en el mercado. Esta contradicción se expresa claramente en dos polos de la realidad sanitaria: medicamentos que se vencen, tomógrafos que no se usan, sillones odontólogicos vacíos, por un lado. Y por el otro, millones de personas sin atención médica con bocas desdentadas. Quiénes se quedan con los nichos del mercado supone ganadores y perdedores, en el marco de una anarquía total si se mira desde el punto de vista de la salud de la población. En tanto el sistema de obras sociales, y en el último período, el propio hospital público (¡régimen de autogestión!) son funcionales a los intereses de los grupos capitalistas, son éstos los que determinan los “planes” (vía el Banco Mundial y otros organismos), planes que no tienen que ver con un sistema único integral de salud, sino con su tasa de ganancia. El documento oficial es portavoz de la hegemonía de los grupos capitalistas privados en el negocio de la salud. Los documentos críticos ya citados pretenden recortar esa hegemonía, pero con el utópico planteo de la convivencia de los tres subsistemas. ...ni federal... El documento criticado no contiene, obviamente, un análisis de clase de los números fríos. La estadística está hecha con un promedio, que de ningún modo refleja la realidad. La sobredemanda de algunos millones de argentinos no puede ser promediada en una sola cifra con la mitad de nuestra población, que está por dabajo de la línea de pobreza. Pero a pesar de su pomposo título, tampoco se muestran los contrastes por provincias, que en buena medida también dan pista para un análisis de clase de la realidad sanitaria. Por ejemplo, el aumento de la desigualdad en sí mismo, ya es un riesgo para la salud. La distribución de los ingresos por provincias de la Argentina para los años 1991, 1993 y 1995 muestran que la distancia entre provincias "ricas" y "pobres" ha aumentado. Así por ejemplo, en 1991, el 25 % de la población que vivía en las provincias "más pobres" tenían como ingresos el 20% del total de los ingresos, en 1993 esa misma población tenía como ingresos un 18% del total y dos años más tarde solo llegaba al 15%. Hay un olvido en esta descripción que es el hambre. Hablan mucho de desigualdades sobre todo de acceso a las prestaciones de salud, pero siempre conviene recordar que el primer medicamento que falta es la comida. No se menciona nada de eso como problema. Si no se termina con el hambre no hay plan de salud posible (aunque se diseñen programas para dar leche a madres y recién nacidos). Eso no es redistribución de riqueza, ni solucionar el problema económico y social. Las provincias con menores ingresos tienen mayor proporción de analfabetos, de población sin agua potable y sin desagües cloacales y menores servicios de salud. Las tasas de mortalidad general son mayores en las provincias con menores ingresos y en la población femenina la proporción en el aumento es 4 veces mayor que en la población masculina (femenización de la pobreza). En el grupo de provincias pobres mueren 72 personas de más cada 100.000 habitantes que en las provincias con mayores ingresos. Este es el precio en muertes que se cobra la pobreza. La mortalidad prematura es más frecuente en las provincias con menores ingresos. Mientras que en el grupo de provincias con mayores recursos se perdieron 6.702 años de vida por cada 100.000 habitantes, en el grupo de provincias más pobres la cifra trepa a 9.686. Entre las mujeres de las provincias con menores ingresos hay un exceso en la pérdida de años de vida potencial de un 54% En el grupo de provincias con menores ingresos, la mortalidad infantil presentó un exceso del 51,3% y la mortalidad materna del 258. ...ni de salud. Corresponde una reflexión final. Demostrado ya que el “plan federal de salud” es funcional a los intereses capitalistas en el sector, corresponde definir qué es negocio para ellos. Los conceptos más elementales de medicina preventiva y social, que parten desde la satisfacción de necesidades básicas de la población (alimentos, educación, vivienda, trabajo, agua potable, cloacas), privilegiando al mismo tiempo la atención primaria, no son compatibles con el negocio de los mercaderes de la enfermedad. A los laboratorios medicinales, a los monopolios de la alta complejidad, les conviene una población enferma (y envejecida) para crear nuevos nichos del mercado para colocar sus mercancías. Su negocio no está en la prevención (para que no haya enfermedad), sino en esta última, para poder vender. ----------------------------------------------------------------------------------------------- Las condiciones de trabajo en el Hospital Carrasco: Cuando el ajuste se hace a costa de la vida de los trabajadores Entrevistamos a Alicia , Enfermera asistencial del Hospital Carrasco - Rosario E-: Alicia, nos contaste que fuiste enfermera asistencial en la sala de Enfermedades infecto-contagiosas durante muchos años, ¿Qué podés contarnos con respecto a la epidemia de Tuberculosis que existe actualmente en el Hospital? Alicia-: En principio los enfermeros consideramos que el brote de TBC es producto de una mala praxis. Las autoridades tenían plena conciencia de las normas de bioseguridad, y no implementaron las medidas correspondientes. El Carrasco es referente en TBC en la región, de todos los efectores de la ciudad se derivan pacientes para aislamiento. En este hospital hay sólo dos salas de aislamiento con extractores por lo que, al verse superada la capacidad de oferta, se comenzó a internar a los pacientes TBC positivo en las salas generales. Aquí es cuando las autoridades no respetaron las medidas de bioseguridad sistematizadas para los pacientes tuberculosos. Esta fué la puerta de entrada para crear una cepa de TBC multirresistente (TBMR) propia, la "cepa Carrasco". E-: ¿Y esto cómo afectaría a la salud de los trabajadores? Alicia-: Esto implica un enorme riesgo de transmisión para los trabajadores de la salud y los usuarios, además con esta patología (TBMR) aumenta el índice de mortalidad en relación a la TBC simple, debido a que es resistente al tratamiento con antibióticos. Este riesgo se incrementa teniendo en cuenta que no contamos con todos los elementos para trabajar: el barbijo especial para aislamiento recién fue implementado el año pasado, las dos salas son insuficientes para cubrir la demanda de pacientes TBC positivo que se incrementa año a año debido a la creciente pobreza (que es la causa principal de esta enfermedad), además los extractores no funcionan bien. Por su parte la institución no brinda educación en servicio, esto significa cursos de formación y perfeccionamiento constante, de esta forma no es posible generar a través del aprendizaje la preservación de la salud de los trabajadores. Tampoco respetaron la densidad poblacional, hay estudios realizados indicando que a mayor cantidad de pacientes en una misma área, existe mayor incidencia de contagio, pero esto las autoridades no lo han tenido en cuenta porque se internan pacientes TBC positivo superando la capacidad de la sala. Todos estos factores sumados resultan una bomba de tiempo... E-:¿Por qué las autoridades hacen la "vista gorda" de todo esto? Alicia-: Porque la Salud Pública no es "lucrativa", porque esto no le genera votos al partido gobernante, tampoco le sirve para esto la salud de los trabajadores. Ellos tienen un lineamiento de recorte en salud y educación bajado por el FMI, y son consecuentes con ésto. Ahora nos llega el último ajuste: "capitar" el sistema. Esto significa, delegar en un enfermero y un médico, la salud de 1500 pacientes! El pretexto que aducen los de la Secretaría de Salud pública municipal es que así se "facilita el acceso al sistema de salud". Entonces se triplicaría la cantidad de pacientes que atendemos actualmente. E-: ¿Qué sucedió a raíz de la muerte de la última compañera por TBC en el hospital? Alicia-: El sistema culpabiliza a la víctima, desde los directivos del hospital hasta abajo se corre el rumor de "por algo le pasó". La solidaridad por lo ocurrido con los compañeros muertos es muy escasa. Después de la muerte de la última enfermera, compañera nuestra de la sala de infecto-contagiosas, el hospital está haciendo estudios para determinar los hábitos y conductas de los trabajadores. De esta forma intentan cargar en las espaldas nuestras la responsabilidad de esta epidemia, cuando en realidad es producto de la negligencia ajustadora de las autoridades del hospital y municipales, que demuestran aquí lo poco que les importa la salud de los trabajadores y los pobres. Llegaron epidemiólogos de Buenos Aires para hacer otro estudio en el hospital, de este surgen varias recomendaciones, una de ellas es la de realizar un perfil epidemiológico de los trabajadores del hospital. Este estudio arrojó las siguientes cifras: 15% del personal no infectado, y un 85% con diferentes grados de inmunidad adquirida por haber tenido contacto con el Bacilo de Koch. De este 85%, un porcentaje importante (cifra que no puede determinar) tiene un PPD (prueba de Mantoux) positivo mayor de 15 mm, según la recomendación de los infectólogos éstos trabajadores deben hacer el tratamiento antibacilar preventivo. Lo que hay que destacar es que este porcentaje de trabajadores y profesionales tienen una primoinfección, o sea, en este caso el bacilo provoca la enfermedad en el paciente, que cura espontáneamente, pero el bacilo queda latente , y en caso de inmunodepresión puede reactivarse (son portadores sanos). E-: Desde un sector de trabajadores se comenzaron a organizar como "autoconvocados" el año pasado, haciendo eje en las reivindicaciones por mejores condiciones de trabajo...contame algo sobre esto Alicia-: El año pasado hubo un momento de movilización de los trabajadores del hospital, pero con el verano el proceso se desarticuló. Actualmente estamos en una espera demasiado pasiva de su resurgimiento. No tenemos que olvidarnos que lo que los trabajadores no consiguen con la lucha, los patrones no se lo darán. Nuestras reivindicaciones fueron y siguen siendo: que se implementen las medidas de bioseguridad, reinstalar el plus de infectocontagiosas: 30% de aumento al básico por tareas de riesgo , Jubilación 2x1: cada año de trabajo debe computarse como doble. Estas son también medidas de bioseguridad para disminuir el riesgo de contagio, ya que en esta actividad aumenta la incidencia de contagio a mayor tiempo de exposición. E-: ¿Qué otras demandas tienen en el sector de Enfermería? Alicia-: El trabajo de Enfermería en infecto-contagiosas es opresivo, estamos siempre al borde de la cornisa. La mayoría de los enfermeros padece estrés laboral. Las condiciones de alimentación y descanso son pésimas, y esto tiene que ver con que nuestros ingresos están por debajo de la canasta familiar, por lo tanto un enfermero para sobrevivir debe trabajar de 12 a 15 hs diarias, esto obviamente aumenta la incidencia de contagio de TBC u otras enfermedades, a causa de la inmunodepresión que genera las malas condiciones de vida. Tanto desde la institución como de la burocracia sindical se escucha un gran silencio, indiferencia, como si no existiera tal situación. Los trabajadores solo nos tenemos a nosotros mismos, no podemos confiar en nadie más. No es que "cambiemos salud por dinero" como dijo la Dra Mónica Fein, de la Secretaría de salud pública municipal. Trabajamos para sobrevivir, pero además somos el soporte de toda la salud pública, somos solidarios con las necesidades de salud de la comunidad, y no como la gestión de los "progresistas" del PS, que sí "cambian salud por dinero", al cargar el ajuste sobre las espaldas de los trabajadores y los ususarios. E-: Muchas gracias Alicia por tu entrevista y por colaborar con La Bisagra. ____________________________________________________________ Propuestas Programáticas Trabajadores de la Salud Autoconvocados - Sección Enfermería Realidad de los Trabajadores de Enfermería Actualmente en Argentina encontramos 85.000 Enfermeras/os en ejercicio, esto indica que hay 8 enfermeros por cada 100.000 habitantes. Lo relevante es que la relación entre enfermeras/os /médicos es de 0,26. Esto indica que hay 1 enfermero cada 4 médicos. Las líneas en política de salud tanto del Banco Mundial, como del Ministerio de Salud de la Nación, es dar vuelta esa proporción a 4 enfermeros por cada médico, lo que nos indicaría que se necesitarían aproximadamente 40.000 nuevos enfermeros para satisfacer la demanda del sistema de salud nacional. Pero estas afirmaciones demagógicas no se materializan, ya que hace años que no se crean nuevos puestos de trabajo en el sector público. Las/os enfermeras/os podríamos quedarnos pensando en que esto es positivo, ya que "trabajo no nos va a faltar", pero hay una realidad objetiva que indica que debemos comenzar a preocuparnos...y a movernos: Como muchos de ustedes sabrán, Argentina como país semi-colonial que es, aplica en salud (y en todos las áreas) las políticas neoliberales que imponen los organismos financieros multinacionales como el Banco Mundial, que es uno de los responsables de la ilegítima e impagable deuda externa que está desangrando a los trabajadores y el pueblo. Somos conscientes que en las últimas dos décadas en que se aplicaron estas políticas neoliberales, los efectos fueron catastróficos para la clase trabajadora: -Se privatizaron las grandes empresas estatales -Se produjo la flexibilización laboral, con la complicidad de las burocracias sindicales, que arrasó con las conquistas históricas de la clase trabajadora. -Se destruyeron los sistemas de salud y educación públicos, con un acelerado proceso de privatización de los mismos, arrebatando así el derecho a la salud y educación de millones. La cuestión es que el gobierno de Kirchner lleva adelante la continuidad de esas políticas neoliberales, intentando engañarnos con discursos y frases falsamente "progresistas". Nada se puede esperar de un gobierno que "honra" una deuda externa ilegítima e inmoral, que lleva pagados 10 mil millones de pesos que comprenden el presupuesto de varios años de salud, educación, obras públicas, lo que incluye el aumento de salarios a los trabajadores estatales, etc. Este gobierno que proclama "un capitalismo en serio", mantiene las superganancias para los capitalistas mientras el desempleo sigue siendo altísimo y los salarios (aunque nos haya tirado unas migajas) siguen estando por debajo de la línea de pobreza. Mientras vuelca gran parte del presupuesto para reprimir, vigilar y encarcelar a quienes salen a luchar por trabajo digno y mejores salarios para que sus hijos no mueran de hambre. Este gobierno que se dice "campeón de los derechos humanos"es el que más presos por luchar tiene desde la dictadura militar. Es en este marco de liquidación de los derechos de los trabajadores y mercantilización de la salud que se están pensando las políticas que tocan de lleno a los trabajadores de Enfermería. Según las recetas del Banco Mundial, que expresa claramente en su documento "invertir en salud", la salud pública es un gasto a recortar en el sector público, y una mercancía que debe generar el mayor margen de ganacias en el sector privado. Encontramos que la política de APS (Atención Primaria de la Salud) es la "nueva vedette" del recorte en salud, ya que permite con un bajísimo presupuesto (a base de "algodón y alcohol"), contener a los pobres en sus barrios, que mueren sin poder acceder a los hospitales de mayor complejidad. En este sentido los enfermeros les venimos como anillo al dedo para sus planes, ya que somos la futura"mano de obra barata"de los centros de salud. Si tenemos en cuenta que ya ni quieren invertir en infraestructura, menos van a querer aumentar los salarios, esto nos marca la profundización de una tendencia a precarizar y sobreexplotar a los enfermeros (a la par que se precariza la salud). Los datos de nuestra realidad como enfermeras/os son aterradores: -La dura realidad de la esclavitud enfermera: como los salarios no alcanzan para darle de comer a la familia, la mayoría de los enfermeros trabaja en doble empleo más de 14 horas por día!!!! -En nuestro país más del 70% de los trabajadores de Enfermería está por debajo de la línea de pobreza. -Hay sectores del país como en el Norte, donde las enfermeras son empleadas con Planes Trabajar (que no nos extrañe que dentro de poco quieran hacer lo mismo por estas latitudes). -Sin ir más lejos acá en Rosario los compañeros provinciales están ganando $30 de básico. -Los compañeros "factura C" (contratos basura) en la municipalidad, que no tienen reconocidos sus derechos como trabajadores. - Los compañeros del sector privado que cada vez tienen que trabajar más horas por menos sueldo y con mayores ritmos de explotación para generar más ganancia a la patronal. - La crisis del sistema de salud impacta de lleno en las condiciones en que prestamos atención en salud: con más claridad en el sector público pero también en el privado, aumenta la cantidad de camas por enfermero, no se crean nuevos puestos en enfermería, y se recorta el número de profesionales por servicio en sectores críticos cuando la demanda crece constantemente. El déficit presupuestario en el sector público se plasma también en bajos salarios, falta de insumos, medicamentos e infraestructura. En el sector privado ocurre lo mismo ya que los capitalistas buscan incrementar sus ganancias, recortando "gastos". Todos los puntos anteriores impactan en el sector de enfermería: precarizando los servicios de salud, su calidad y eficacia, sobreexplotando a los enfermeros, y de esta forma atentando contra la integridad psico-física y social tanto de la/el enferemera/o, como de los usuarios del sist. de salud. - No reconocen que estamos dentro de las profesiones de riesgo (como medicina), por eso nos jubilamos más tarde y nos pagan menos. - Nuestras condiciones de seguridad en el trabajo son las peores de todos los trabajadores de la salud: Por trabajar más de 14 horas diarias, nuestro sistema inmunitario está tan deteriorado que somos proclives a contraer cualquier tipo de infección como Tuberculosis Multiresistente: Ya van varias compañeras muertas en el Hospital Carrasco por TBC. Ni una muerte más!!! Además al aumentar nuestro cansancio y disminuir el poder de concentración, tenemos mayores probabilidades de accidentes laborales como caídas, desgarros, cortes y pinchazos con material patológico, etc. Somos los que más riesgos de lesiones cervicales tenemos, el mayor porcentaje de síndrome de burn-out (síndrome del quemado) de todos los trabajos insalubres en el mundo, un altísimo índice de sufrimiento psíquico y trastornos psiquiátricos, trastornos de pánico, ansiedad, sobreadapatción, etc. Debido a las presiones a las que estamos sometidos en nuestro trabajo, en la familia y en la sociedad. ¿Quién nos reconoce este desgaste y este sacrificio cuando nuestras condiciones de vida y de trabajo son cada vez peores? Comencemos a creer en nuestras propias fuerzas Los/as trabajadoras/es de Enfermería somos la gran mayoría del personal de la Salud Pública y privada, somos quienes sostenemos el sistema de salud a costa de grandes sacrificios, siempre poniendo al paciente por delante de nuestras necesidades y de nuestra propia vida, pero... ¿Quién se preocupa de nuestras necesidades y derechos? Nadie más que nosotros mismos puede hacerlo, la única forma de brindar una atención de calidad a los pacientes es partiendo de la lucha por condiciones de vida y trabajo dignas y el aumento del presupuesto para salud pública (lo que implica el aumento salarial). ¡¡No puede haber calidad de atención cuando los enfermeros vivimos por debajo de la línea de pobreza!! Por eso debemos recuperar los sindicatos para todos los trabajadores, ya que nosotros somos los más decididos y combativos a la hora de salir a pelear por nuestros derechos. Elijamos delegados enfermeros en cada hospital, clínica, centro de salud, etc. L@s trabajador@s estamos en el centro de la escena: Para cerrarle la boca a quienes venían diciendo que la clase obrera ya no existía, que los trabajadores ya no pueden cambiar nada: Las huelgas de los trabajadores cominezan a ocupar la primera plana de los hechos políticos del último año en todo el país. Se destaca la ejemplar lucha de nuestros compañeros de Buenos Aires, los trabajadores del Hospital Garrahan (lucha que estuvo mayoritariamente protagonizada por enfermeras/os)que consiguieron el aumento de $300 al básico, en una lucha política con el propio gobierno nacional que se metió en el conflicto. Preceden a esta lucha nuevos sectores antiburocráticos : trabajadores telefónicos, del subte, ferroviarios, docentes y estatales. En nuestra región tenemos a los Enfermeros del Centenario que encabezaron la lucha en el 2003, los autoconvocados del Carrasco, los autoconvocados del Hospital Cullen e Iturraspe de Santa Fe, los docentes, los obreros del cordón industrial, los mercantiles, los estatales, etc. Se abre una nueva situación en la que incipientes sectores de trabajadores comienzan a luchar por el aumento salarial, cuyo promedio se encuentra $200 por debajo de los niveles anteriores a la devaluación del 2002. Lo cierto es que luego de la devaluación la brutal caída salarial fué aprovechada por los capitalistas para obtener una fuerte alza en la ganancia empresaria. El "capitalismo en serio" de Kirchner y Lavagna se ha sostenido en base a "salarios asiáticos"( o sea lo que Menem quería lograr en los 90´), que ganáramos como en China, Taiwan, etc. Y los empresarios quieren que esta fiesta no termine. Lo lamentable, es que para los trabajadores estatales (la mayoría de las/os enfermeras/os), que tienen al gobierno como "empleador directo" son los que menos aumento han recibido, a pesar de que las arcas estatales están llenas por el superávit nacional, ni hablar de la provincia de Santa Fe donde el "boom de la soja" está dando ganancias millonarias a los empresarios y superávit impresionantes al gobierno de Obeid. La gran bronca surge debido a que, aunque la economía crece, baja la porción que reciben los trabajadores. En estos dos últimos años la economía tuvo un crecimiento fuerte, con muy poco descenso de la desocupación. Los trabajadores ven que las patronales obtienen enormes ganancias, y en el caso de los estatales, el gobierno cuenta con reservas pero eso no se plasma en una mejor calidad de vida de los trabajadores. O sea, la plata está, pero no es para los salarios de los trabajadores sino para incrementar las ganancias de los voraces pulpos capitalistas y el FMI que quieren sacar una tajada cada vez más grande, a costa de nuestro hambre y miseria, cuando somos nosotros los que producimos toda la riqueza social, y ellos son los parásitos que expropian las riquezas que generamos para toda la sociedad. Es en este sentido que el gobierno en un primer momento vino a "amortiguar" la oleada de luchas obreras con los $100 de aumento, una nueva burla ante una canasta familiar por las nubes: $1580 (según la CGT y la CTA). Pero actualmente ha tomado un giro más intransigente, con la tendencia a meterse en las luchas que toman carácter nacional: Docentes, Garrahan, Subtes, Telefónicos. Declarando de manera totalmente ilegal (y si se quiere "anticonstitucional", negando el derecho a huelga que proclama la misma constitución nacional) la conciliación obligatoria para quebrar las luchas, amedrenta a los luchadores penalizando y persiguiéndolos. Pero la experiencia actual demuestra que los trabajadores pudieron torcerle el brazo al gobierno gracias a algunos puntos indispensables: organización democrática y unidad desde las bases a través de las asambleas, elección de nuevos delegados combativos, la conformación de nuevas comisiones internas antiburocráticas, donde todos deciden. Superar el cerco de la burocracia sindical, coordinación con otros sectores comabativos, solidaridad y apoyo de amplios sectores de la sociedad. Las/os trabajadores de Enfermería, tenemos una larga experiencia de lucha. Es hora de que nos organicemos desde las bases, para salir a luchar por nuestros intereses. La clave está en romper con los cercos corporativos que nos acarrearán futuras derrotas, es necesario hoy más que nunca combinar nuestras reivindicaciones con la defensa de los intereses de la clase trabajadora toda y del pueblo, empezando por la defensa irrestricta de la Salud Pública, y el derecho a la salud para todos. Nos encontramos ante un resurgir de la conciencia de clase de los trabajadores, éste fenómeno aún a la vanguardia, aún remitido a sectores específicos, todavía no encuentra la forma de generalizarse. Pero es necesario destacar la experiencia de nuevos compañeros/as que comienzan a ser protagonistas de asambleas, plenarios y huelgas, con desconfianza hacia la burocracia sindical desprestigiada por años de traición y colaboracionismo. Es necesario romper con el aislamiento que sufrimos, generalizando éstos aprendizajes, construyendo lazos de solidaridad entre todos los compañeros que buscan una estrategia propia, una salida de toda la clase. Es así que en los nuevos sectores combativos que se ponen a la cabeza de las luchas podemos aprender a reconocer el poder social que tenemos, y las clases dominantes pretenden negar sistemáticamente. Las/os trabajadoras/es de Enfermería debemos sumarnos a este proceso, exigiendo que las centrales sindicales rompan la tregua con el gobierno, imponiendo un plan de lucha unificado, que termine en paro general. Por que la unión hace la fuerza, debemos unirnos a los desocupados y trabajadores "en negro", y dar la pelea por un aumento salarial equivalente a la canasta familiar, terminar con el trabajo en negro, la desocupación, los contratos basura, la precarización, etc. Estas reivindicaciones deben ser el punto de partida para conquistar la independencia de clase, y por ende política, de los trabajadores de conjunto. ¿ Por Qué agruparnos? Ante la terrible situación socio-económica que atravesamos las/os enfermeras/os, es imprescindible tomar una posición política. Ante los que plantean que enfermería no debe "meterse en política", nosotros les contestamos que es en el ámbito de lo político donde se deciden nuestros destinos , y esto no sólo se da en las cámaras de diputados o los concejos deliberantes: se da también en nuestros lugares de trabajo y estudio, desde las bases, desde los de abajo y con los de abajo, en los gremios, en cada hospital y centro de salud. Por eso ya no podemos seguir dejándole estos espacios a dirigentes que dicen representarnos y nos traicionan sistemáticamente. Pasemos de ser víctimas pasivas a protagonistas concientes de nuestra propia historia. Pasemos del pedir al poder, porque nuestros derechos no se mendigan...se conquistan con la lucha, y esa lucha siempre es política. Es evidente que desde hace un tiempo, en la Argentina y en el mundo hay una enfermería para los ricos y otra para los pobres. Ya hemos visto como desde las instituciones enfermeras se ha adherido al lema del CIE (Consejo Internacional de Enfermeras) para este año: "Enfermeria junto a los pobres". Pues bien, por si no se enteraron, por si el CIE no lo sabe: Los pobres somos nosotros. La pobreza llego para instalarse en la Enfermería de países coloniales y semicoloniales como el nuestro. Cuestionemos y tomemos distancia de los discursos de quienes nos quieren hacer creer que por ser profesionales, nada tenemos que ver con la clase trabajadora. Trabajemos por los intereses de los trabajadores y el pueblo pobre, que asiste a atenderse a los diezmados hospitales, y por los nuestros propios ya que somos parte de ellos, y no de la casta de mercenarias/os de la enfermería: dirigentes, funcionarias de asociaciones, colegios,etc, que son las cómplices liquidadoras de nuestros derechos y de la salud pública, en pos de la acumulación de poder. La mayoría de las asociaciones y colegios de Enfermería adoptan los discursos y posturas de las patronales y el Banco Mundial, siendo de esta manera funcionales a los intereses de unos pocos, de los capitalistas, preocupándose por sus negociados, vendiendo cursos de posgrado, en las universidades privadas, o por algún puestito aquí o allá en vez de preocuparse por las necesidades de miles de enfermeros a quienes no les alcanza el salario para mantener a su familia: ¡Por organizaciones de Enfermería que luchen por los intereses de los trabajadores! Para combatir a los burócratas sindicales: UPCN, CGT, CTA, ATSA, etc, que traicionan nuestras luchas negociando con los gobiernos, patronales y asociaciones de clínicas (mercaderes de la salud) es necesario elegir y mandatar por asamblea a delegados enfermeros honestos y consecuentes con la lucha, debemos darnos formas de organización anti-burocráticas, que todo se decida y vote en asamblea con independencia de clase respecto a las patronales y el Estado, para que la burocracia no pueda negociar a espaldas nuestras. Buscando la unidad y coordinación con todos los trabajadores de la salud y otros sectores en lucha. Hoy más que nunca es necesario organizarnos, autoconvocándonos ( ya que nuestros representantes no nos convocan), coordinando todos los ámbitos, uniendo todas las luchas para golpear como un solo puño: provinciales, municipales y privados, incluyendo a auxiliares y mucamas. Tenemos el ejemplo de la Inter-hospitalaria de Buenos Aires que reúne a todos los trabajadores combativos de distintos hospitales. Partamos de un programa de reivindicaciones comunes para todos los trabajadores enfermeros ¡La unidad de clase hace la fuerza! Nuestras Reivindicaciones: Desde Trabajadores de la Salud Autoconvocados.Sección Enfermería queremos luchar por: -Inmediato aumento de salario (remunerativo) acorde con la canasta familiar ( más aportes jubilatorios, obra social, asignación por hijo y guarderías) para todos los trabajadores: provinciales, municipales y privados: Esto es imprescindible para terminar con la esclavitud que sufrimos miles y miles de enfermeros que nos vemos en la necesidad de tener doble empleo (trabajando hasta 16 horas por día!!!) para llevar un plato de comida a nuestra familia. -Aumento al básico ($......) : ¡Ni un enfermero/a indigente o por debajo de la línea de pobreza! -Pase a planta permanente de los trabajadores contratados. Basta de contratos basura (facturas C). - Inmediato aumento del presupuesto de la Salud Pública, garantizando los insumos para la salud de la población (antibióticos, placas, anticonceptivos, vacunas gratuitas, etc) y terminando con el cobro descarado de bonos y prestaciones en los Hospitales Públicos. No a la privatización encubierta del Seguro Provincial de salud. -Por trabajo genuino, educación y alimento para la gente, que es la mejor prevención en salud. -Basta de persecución a los trabajadores que luchan en defensa de la Salud Pública por parte del gobierno y las burocracias sindicales. Contra la criminalización de la protesta social, por la libertad de los presos por luchar y el desprocesamiento de los luchadores sociales. - Reducción de la jornada laboral a 6 hs (en el caso de los privados) con igual salario. Reparto de las horas de trabajo entre trabajadores ocupados y desocupados. Apoyemos la Campaña Nacional por la Reducción de la Jornada laboral. - Es necesario pelear por mejores condiciones de trabajo y la creación de nuevos puestos de enfermería para paliar la situación de desborde del sistema de salud, que ya no puede seguir recayendo sobre nuestras espaldas. -Que la formación no sea más un privilegio de las élites de las asociaciones, colegios y licenciadas: Por becas y días por estudio para acceder a estudios universitarios, cursos, capacitación, posgrados e investigación para todos en las universidades públicas y de forma gratuita: Basta de "currar" a los trabajadores con los cursos de capacitación que salen carísimos. - Por nuevas leyes nacionales y provinciales de ejercicio de Enfermería que vayan acorde con los intereses de los trabajadores y no de las camarillas de colegios y asociaciones que no nos representan. -La única forma de terminar con el modelo médico hegemónico que impera en este sistema de salud que nos oprime y nos aliena, es uniéndose (con identidad propia) a todos los trabajadores de la salud (mucamas, psicólogos, médicos, bioquímicos, trabajadores sociales, etc) y usuarios de la comunidad que luchen honestamente por la transformación del sistema de salud y de la sociedad. Para poder planificar entre todos un sistema de salud en función de las necesidades de los trabajadores y el pueblo, y no en función de los intereses de un puñado de capitalistas. -Por mayor poder de decisión de los enfermeros en las políticas en salud a nivel nacional: ¡Por un sistema de salud bajo control de los trabajadores y los usuarios! ___________________________________________________- Una breve historia de calles y domicilios, y de actos médicos apurados por el sistema (a manera de un cuento anónimo) La doctora Silvia Pérez ya había dado el operable. Bajo la llovizna rosarina, estaba ya preparada para su solitaria guardia callejera. Mentalmente repasaba sus "signos vitales" (y los de su Fiat Duna, inseparable acompañante). No estaba cansada en particular. Había dormido bien, y la incipiente relación amorosa que había iniciado a sus florecientes 27 años, la llenaban de calor y de esperanza. La primer salida ya la esperaba. Una viejita de 70 años, antecedentes de hipertensión, en el extremo sudeste de la ciudad. En camino hacia allí, una catarata de pensamientos atacó la cabecita de Silvia: "¿Cómo será esa zona? ¿Mangrullo estará al este o al oeste de Avenida del Rosario? ¿querrán cobrarme peaje? ¡Hoy tengo que hacer mínimo 12 salidas! Vence la luz, el gas, el teléfono...Esto de vivir sola está bueno, pero... La lluvia se hizo más intensa. Silvia manejaba despacio, con cuidado. No podía evitar seguir pensando: "Para colmo todavía no sabemos cuando cobramos. Siempre peleando los centavos, la cantidad de incidentes, los coseguros. ¡Si lograra entrar a la residencia!" No sin dificultad, la doctora logró llegar al domicilio. Era una casita de pasillo. En la puerta la paciente había puesto un cartelito "pace que está avierto". La ortografía hacía juego con una la letra temblequeante, con la tinta corrida por la lluvia. Adentro todo estaba inundado por una oscura soledad. La voz de ultratumba de la paciente remitía a un cuento de terror: "Pase, pase, doctorcita. Siéntese acá, en la camita de mi nieto, que esta viejita no se puede levantar". Silvia empezó a trabajar contra reloj. Ya estaba entrenada para tratar de detectar, en el menor tiempo posible, el punto de síntesis entre el motivo de consulta y la historia clínica, que le permitiera, al mismo tiempo, una resolución rápida del caso, que dejara conforme al paciente, y que aún en el peor de los casos, no configurara mala praxis. Pero en este caso se complicaba. Más allá de la artrosis, de la hipertensión arterial leve que pudo registar, Carmen (que así se llamaba la viejita) no dejaba de tomarle la mano: "Vivo sola, doctorcita. Cada tanto me visita mi nietito, que debe tener su edad." Hábilmente, Silvia trató de contenerla, le preguntó por su médico de cabecera de PAMI (el que jamás venía a domicilio y a Carmen le costaba mucho trasladarse las 6 cuadras que la separaban de su consultorio), y le sugirió una consulta con él. De pronto, la viejita comenzó a llorar. Fue un silencioso llanto-garúa, como la lluvia que caía afuera. Silvia le tomó la mano más fuerte, activó el Handy para fraguar un nuevo llamado y justificar su retirada. Recogió la firma de Carmen y escapó a la calle. El golpe de frío húmedo (que en esa zona viene del sudeste, de la desembocadura del Saladillo en el Paraná), le pegó en la cara. Tuvo un frío exraño por unos segundos. Necesitó un abrazo. Se sintió inmensamene sola. Tan sola como Carmen. ----------------------------------------- MEDICAMENTOS: la corrupción atraviesa al negocio. por el médico José Rosenzvit La globalización es una gran patraña. Es la palabra que inventaron los yanquis para graficar que los capitalistas ahora hacen negocios a escala mundial; y para hacernos creer a los giles que ahora disfrutamos de un mundo sin fronteras.en realidad para el terráqueo medio, no sólo empeoró la distribución de la riqueza sino que se transfieren ingresos de los sectores más pobres a los más ricos. Hoy las 500 sociedades capitalistas mundiales más grandes controlan el 56% de todo lo que se produce en el mundo. Entre las últimas figuran notablemente los grandes laboratorios farmacéuticos. Lo único positivo que encuentro de la globalización es internet. Porque allí hallamos algunos artículos aparecidos en el "New York Times", gigante de los medios de los yanquis, formadores de opinión, y siempre halcones. Es decir denuncias que aparecieron en el propio corazón del mundo: ¿alguien escuchó alguna repercusión de las siguientes notas? Veamos estos artículos de junio del 2004: 1) Hay una ley en los Estados Unidos que beneficia a hospitales que tratan pacientes con sida, permitiéndoles acceder a mejores precios. Investigadores federales detectaron que compañías farmacéuticas habían repetidamente sobrecargado los precios a los hospitales públicos en conceptos para esos pacientes ambulatorios, haciendo pagar al hospital más del máximo permitido por la ley. En un mes la sobrecarga fue de 18%, ¡más de 41 millones de dólares!. Pero lo más curioso de este caso es que en la misma nota dicen que no existen penalidades para los que han violado dicha ley. ¡La administración Bush no quiere pedirle al congreso que imponga castigos a las compañías de drogas!. Es conocido que todas estas multinacionales aportan a las onerosas campañas presidenciales, por lo que la negativa a castigarlas es entendible en ese circuito. Se alimenta así el círculo, más poder, más capital. 2) en otro artículo denunciaban que el gigante Smith-Kline-Beecham había ocultado información negativa sobre su droga antidepresiva Paxil. El estudio que hablaba maravillas de sus efectos fue ampliamente publicitado, pero con asombrosa inescrupulosidad, otro estudio que ellos mismos habían hecho, sólo se conoció por investigadores externos: ¡se ocultaba como efecto colateral nada menos que una tendencia al suicidio en pacientes jóvenes que usaban el Paxil!. Esto confirma nuestra idea acerca de la necesidad de discutir si toda la información que manejamos y los avances tecnológicos que usamos son confiables o han sufrido manipulación por grupos económicos poderosos. Siempre estudiamos de los libros de los amos del norte; leemos sus revistas; basamos nuestros tratamientos en sus estadísticas; seguimos sus consejos para el uso de drogas de todo tipo; hay más bibliografía sobre las ricketsias que sobre el Chagas o la TBC. en fin, todo indica que es necesario hacer ciencia desde otra perspectiva, hay que tamizar toda nuestra práctica científica. De manera que es nuestro sueño que "La Bisagra" pueda ser un instrumento en es sentido. 3) Y en el último de estos artículos, se denuncia que Schering-Plough pagaba a los médicos importantes sumas de dinero por prescribir su droga para la hepatitis C. Otras compañías también debieron declararse culpables de esas prácticas venales. Schering gastó menudencias en problemas legales: 500 millones de dólares, teniendo en cuenta que sus ventas con su política comercial superaron ¡los 8 billones de dólares!. Astrazeneca pagó 355 millones y TAP pagó 875 millones. Sí, estimado lector, relea las cifras que están bien. El negocio de medicamentos mueve según este diario (inconfundiblemente capitalista) 400 billones de dólares. Y como no podía ser de otra manera, también reconocen que desde 1976 la FDA dejó de ser una institución seria tras ser derrotada jurídicamente por los "derechos" de los laboratorios. Es decir que si alguna vez tuvimos confianza en la FDA, el New York Yimes nos confirma que debemos perderla: otra más que se arrodilló frente a los poderosos. En fin, tarde o temprano todos los imperios se caen. Y lo harán, entre otras, por dos grandes fuerzas: la más importante, nuestro esfuerzo intelectual para desenmascararlos y militante para oponerles que otro mundo es posible sin capitalismo. Y otra gran fuerza es esa corrupción que está en el espíritu del mercado, oculta por sus medios de comunicación, pero que los va pudriendo de raíz, cuyo patético ejemplo es como a los yanquis les parecen picardías las bochornosas cifras que presentamos. _____________________________________________________________ Sobre la práctica del trabajador de la salud mental. por el Psicólogo Juan Marat El capitalismo como proceso material basado en la explotación del hombre por el hombre, con su lógica rectora de la acumulación como guía absoluta de la humanidad, sostiene al hombre como lobo del hombre, y los efectos de estas relaciones externas constituyen la subjetividad, ya que son sus condiciones concretas de posibilidad, es así que donde el hombre debería encontrar la posibilidad de la creación/satisfacción de su necesidad, es decir en la relación con otros, el sujeto ve al otro como un enemigo, configura al otro como un competidor, como alguien a eliminar para el logro de sus objetivos, o sea, si bien la única posibilidad de dearrollar la necesidad del sujeto es en relación a otros, este sistema genera la ilusión de que el otro, el que más cerca tenemos, es un posible enemigo, configurando un mundo interno persecutorio. Sostiene al hombre en la alienación, donde su producto, objetivación de su sí mismo, le aparece como ajeno oponiéndose a él y dominándolo, esto desgarra su ser, esta pérdida de sí sumerge al sujeto en la contradicción entre integración y desintegración, en una dialéctica de vaciamiento, sostiene al hombre como objeto, para ser vendido en el mercado como fuerza de trabajo, como mercancía entre otras mercancías, es decir, al enajenar el trabajo como mercancía, se hace de el, de expresión del sí mismo del hombre, de su vida, algo externo que niega su ser, que lo hace infeliz y no lo satisface, se cosifica y fragmenta al hombre entonces, se lo dessubjetiva, se impide su desarrollo, es así como se da el vaciamiento, la fragmentación y la cosificación de los sujetos y de sus relaciones, cualidades estas que pasan a funcionar como necesidad interna del sujeto, contradictoriamente ya que configuran una dinámica de aplastamiento del mismo, esta alienación es el camino al fetichismo de la mercancía en donde el objeto consume al sujeto, donde la mercancía consume al sujeto, al contrario de lo que vende el sistema: consumí mercancías para ser sujeto, la realidad es que la mercancía consume sujetos para ser, esta es la miseria. Por otro lado la cualidad fundamentalmente enfermante/reaccionaria del sistema capitalista deviene de su caducidad histórica como modo de producción, es decir que como tal no solamente no permite el desarrollo de de las fuerzas productivas de la humanidad, o, lo que es lo mismo, no permite el desarrollo de la necesidad de los sujetos, sino que ha pasado de ser forma de su desarrollo a ser forma de su destrucción, y esto porque el desarrollo de las fuerzas productivas, el desarrollo de los sujetos, su salud, amenazan con superarlo a cada momento destruyéndolo, frente a lo cual el sistema capitalista, como única salida para sobrevivirse, destruye fuerzas productivas, coarta y hace retrocedecer el desarrollo de los sujetos, los enferma, impone condiciones de enfermedad, podríamos decir que la enfermedad es el único modo de existencia del capitalismo, que la enfermedad de los sujetos es el único modo de existencia del capitalismo agonizante. La destrucción de las fuerzas productivas, de los sujetos, se demuestra palmariamente a través de la vida de la mayoría de la población del planeta, por ejemplo con el aumento de los índices básicos de enfermedad de la población, el incremento de enfermedades orgánicas de tipo social (Chagas, TBC, desnutrición infantil), el cresimiento de la alienación y la pérdida de la salud mental, el retorno de enfermedades erradicas como el Cólera, el surgimiento de nuevas como el Sida, en un mundo donde hay posibilidad concreta, -y con esto quiero decir que existen los elementos materiales que lo posibilitarían-, de que todos coman, se vistan, tengan vivienda, salud, educación, y lleguen a las producciones más elevadas de sí mismos y de la humanidad, nada de esto ocurre, más bien ocurre todo lo contrario, cada vez son menos los que llegan a este desarrollo de la necesidad. Ante estas condiciones de enfermedad la única salida real hacia la salud es la transformación de las mismas, es el desarrollo de la necesidad de los sujetos atravesando la cáscara reaccionaria que constituyen las relaciones de producción capitalistas, en una dialéctica entre reforma y revolución, donde todo intento de pensar la reforma por fuera de la revolución significa hoy una caída en la impotencia histórica, entendiendo que estas condiciones basadas en el interés del capital no penden en abstracto sobre la humanidad, sino que son encarnadas por los hombres de carne y hueso de una clase determinada, la burguesía, que son los representantes de esos intereses, y por lo tanto los que defienden esas condiciones de enfermedad, los que imponen a sangre y fuego esas condiciones, y contra los cuales se deberá accionar por la salud, no hay conciliación posible entre los intereses del capital y los intereses del trabajador de la salud, toda conciliación es una capitulación al capital, y no hablamos solamente de lo relativo a salarios, sino tambien de la concepción de salud, del pensamiento mismo del sujeto, la salud y su desarrollo, de la teorización. Por último tenemos que decir que, en realidad, el capitalismo no sostiene al hombre en nada, no es el capitalismo el que sostiene al hombre, pensar esto sería caer presa de la alienación, es el hombre el que sostiene al capitalismo, el hombre se sostiene a sí mismo en el capitalismo (lo cual no niega el papel diferente que juegan las clases diferentes en virtud de sus intereses concretos), pues desde el momento en que el hombre tiene condiciones concretas para organizar su modo de producción de una manera diferente y progresivamente mejor, lo unico que sostiene al capitalismo es el hombre, no hay necesidad concreta que lo sostenga, el que se sobreviva a sí mismo es consecuencia no de que se erija como un límite objetivo, sino el resultado que emerge de la particular dialéctica subjetiva de la lucha de clases, entre la burguesía y los trabajadores, esto es importante tenerlo en claro, en la contradicción entre los hombres y las relaciones que establecen entre sí, el aspecto determinante y activo es el sujeto, el que con su acción hace la historia, el que al ser su esencia las relaciones sociales, y he aquí lo dialéctico, representa en ello un salto cualitativo que permite transformarlas de una manera nueva, el capitalismo es una de estas formas de relación, forma primero necesaria que ha pasado a ser, hace largo rato, arbitraria. A partir de esto es interesante considerar el sentido de la práctica organizacional, institucional, o clínica que desempeñan los trabajadores de la salud mental, los psicólogos, ya sea en instituciones o en la sociedad en general, particularmente cómo se posicionan a partir de su práctica frente a estas condiciones de enfermedad, o lo que es lo mismo frente a los intereses de la clase burguesa, que son los que las generan, frente a esta enfermedad que viene representando hace largo tiempo el capitalismo para la humanidad, frente a este sistema, que oprime, aliena, vacía, fragmenta, cosifica, dessubjetiva y niega el desarrollo de los sujetos, en una escala cada vez mayor, frente a aquellos que constituyen la condición concreta de toda esta miseria, es decir la clase burguesa. Considerar esto es doblemente importante ya que puede aportar a direccionar de manera más efectiva la práctica, explicitando el sentido general de la misma a partir de la consideración de las relaciones de necesidad recíproca que median entre las condiciones de enfermedad, los intereses de la burguesía y el capitalismo, y contribuir en ello a determinar un marco ético de la práctica profesional. Por ejemplo si consideramos el trabajo que realizan en empresas o fábricas psicólogos organizacionales, institucionales o clínicos, colaborando para que no haya conflictividad entre los trabajadores y la patronal, frente a las terribles condiciones laborales de explotación, frente a la falta de las condiciones mínimas de seguridad y salubridad en el trabajo, frente a la negativa de las patronales a realizar los a portes jubilatorios, frente a la negativa de subir los salarios aún cuando estos no alcanzan ni a la línea de pobreza, ayudando en el tránsito resignado de los despedidos, convensiéndolos de que es su culpa el ser despedidos y que no es responsabilidad de la empresa, o discriminando según sexo, raza o origen en la selección de personal, seleccionando siempre a los más dóciles para mejor superexplotarlos, a la vez que justifican el despido de aquellos en que despunta la consciencia de lucha por sí mismos, adaptándolos a las condiciones terribles que impone el capital al trabajo para que no puedan levantar la cabeza, utilizando su conocimiento para dividir a los trabajadores, para dividir sus reclamos, sus luchas, para identificar a aquellos que son más débiles para que puedan ser presionados o comprados por la patronal, para disponer condiciones de trabajo en las que no puedan comunicarse ni solidarizarse entre sí, para la armonía del proceso de opresión/explotación/expoliación de los trabajadores, para que los trabajadores no se organicen, esos psicólogos que trabajan para la explotación, para la burguesía y en contra del trabajador, trabajan por la enfermedad, están por fuera de una ética que tome a su cargo la salud, y la paga que perciben de la patronal es para que suplanten esa ética, por una que en el fondo no es otra que la de la acumulación de ganancias, aunque ellos pretendan, a veces, elevarse por encima de estos conflictos entre los intereses de patrones y trabajadores y mediar entonces en beneficio de ambos, como si hubiera una tercera posición por fuera de esta contradicción, la realidad es que no hay posición intermedia, o se está con las condiciones de enfermedad o se está en contra, o se está con la patronal o se está con los trabajadores, toda posición llamada exterior es fruto de una abstracción que evacua lo concreto o simplemente de un engaño, y esto es precisamente así porque esta misma contradicción entre enfermedad y salud, entre trabajo y capital, constituye y recorre la sociedad toda, su Estado, sus instituciones. Es este ejemplo, entonces, un paradigama de esta sociedad del cual pueden extraerse criterios útiles acerca del sentido hacia la salud de la práctica del psicólogo para orientar no solo el trabajo en instituciones, como puenden ser las escuelas u hospitales, o los trabajos que se hacen dentro o para el Estado, sino para el trabajo clínico en general, que también está constituido y atravezado por las mismas contradicciones. Actualmente el capitalismo es un lastre muerto que amenaza con arrastrar consigo a la humanida toda, ¿dejaremos que suceda esto?, la respuesta a esta pregunta depende de nosotros. Ante las próximas elecciones de la Asociación Médica de Rosario Lo que sigue es el documento que el sector médico de nuestra agrupación elaboró (además de un volante que sintetiza la posición), que al cierre de esta edición está siendo distribuido masivamente. ANTECEDENTES Durante el próximo mes de junio se producirá la renovación total de autoridades de la entidad. Hace cuatro años, nuestra agrupación, conformando una Lista frentista con numerosos colegas de distintas expresiones ideológicas y políticas ("Unidad y Recuperación Gremial"), estuvo a escasos votos de lograr la minoría en la Comisión Directiva. Aquel 25% representaba mucho más que una cifra: representaba una fracción importante (de ahí el nombre de la Lista) que resistía el proceso de transformación de una entidad gremial en una entidad empresaria. Una fracción importante que encontraba sus antecedentes en el Movimiento Alternativa de la década del 80, que también sostuviera una pelea sostenida porque esta entidad civil obtuviera su personería gremial. En el documento de balance de aquel evento electoral entitulábamos: "consolidar una oposición gremial seria contra el rumbo empresarial y mercantilista de la AMR". Con mucho esfuerzo, y luchando las más de las veces contra condiciones adversas (hechos consumados de las diversas conducciones de las diversas instituciones, políticas de ajuste de los gobiernos -nacional, provincial y municipal-, reflujo en las luchas, indiferencia e individualismo de amplias franjas de colegas desmoralizados por los golpes sufridos), sostuvimos el mandato de aquel balance. Nuestras batallas electorales (Colegio de Médicos y de Odontólogos, AMRA-Sindicato Médico, ATE, Caja del Arte de Curar), no fueron sino la expresión en el plano de la pelea democrática por la conducción de instituciones diversas, de nuestra participación activa en la lucha por el salario, los honorarios y las condiciones de trabajo; por nuestra obra social y nuestros derechos jubilatorios; por la educación y salud públicas; en fin, por nuestra dignidad, que es la dignidad de todo nuestro pueblo del que formamos parte. Lejos estuvimos y estamos de aquellos planteos nihilistas de terrorismo verbal, que elevan su voz en los pasillos, pero se impotentizan a la hora de fijar y comprometerse con una política de transformación y de cambio. Nuestra agrupación sigue siendo fiel a los principios de los ideólogos que fundamentaron nuestra identidad como trabajadores: "La vida individual de nuestra profesión nos ha traído muchas ilusiones que podían tener su razón de ser en el pasado; pero no después de la honda crisis del capitalismo, que ha evidenciado con marcado relieve nuestra dependencia social...En efecto, el médico parece independiente. Mira desde un punto de vista. Pero este error lo va comprendiendo desde que se agremia para defender sus intereses, lo que, francamente, siguiendo la evolución, no pueden ser más que parcialmente defendidos..."(del Dr. Juan Lazarte, de su libro "Socialización de la Medicina", julio de 1934). Nuestra agrupación sigue siendo fiel a al espíritu y a la práctica los fundadores de la AMR, que plasmaron en el artículo 1 inciso a) de los estatutos sociales: "Defender los intereses gremiales, laborales y profesionales de sus asociados". CARACTERIZACIÓN Desde luego, hace rato (décadas) que la conducción de la AMR no cumple con el citado inciso. Esta conducción, el Movimiento Lista Asociación, no sólo conduce la AMR, sino que también dirige el AMRA, el Colegio de Médicos, y tiene una importante influencia en la Caja del Arte de Curar. La batalla ideológica, política, gremial y organizativa contra esta conducción es permanente, como fiel servidora que es de las diversas políticas de ajuste que los diversos gobiernos de todos los colores políticos y de todos los niveles han implementado en el campo de la salud. Este papel servil y funcional al régimen es admitida por el futuro Presidente de la AMR, el Dr. Dardo Dorato. En un reciente reportaje que a todo color produce la revista "Una Mano" (Nº 11, abril de 2005), expone: "La AMR supo leer los signos de los nuevos tiempos y adecuarse a los mismos para responder mejor a las nuevas necesidades..." Es obvia la respuesta que corresponde a la siguiente pregunta: las nuevas necesidades ¿de quiénes? Sí, estimados colegas: de una minoría que controla la oferta del trabajo médico como una gerenciadora, dueña de sanatorios que practican la misma politica de mercado que la Asociación de Clínicas y Sanatorios. Que han aceptado las imposiciones de convenios de riesgo y/o cerrados, vaciando así de contenido gremial al otrora Centro de Trabajo. Que han conformado un pool empresarial con AMR Gestión, siendo hoy ésta la razón esencial de ser y existir de la Asociación Médica de Rosario. Esta es la causa estructural que explica el vaciamiento de toda actividad gremial, y especialmente, el edificio vacío de colegas que presenten sus órdenes de consultas y de prácticas a través del Centro de Trabajo. Como en tantos otros órdenes de la realidad nacional, estamos en presencia de una entidad rica cuya base de afiliados están cada vez más pobres. A nuestro modo de ver, lo que se ha consolidado en estos últimos cuatro años, es un proceso de exclusión laboral de la razón de ser de la AMR, lo que explica que una abrumadora mayoría de colegas no se sientan parte de la institución, estén o no formalmente afiliados a ella. Esta exclusión ha debilitado globalmente al gremio médico como tal, más allá que existan otras instancias donde canalizar la lucha por nuestras reivindicaciones. Esas organizaciones (AMRA y otros sindicatos, Mutual de la AMR, Caja del Arte de Curar, Colegio, etc.), merecen, desde luego, una política específica. Lo que es preciso decir es que HOY la Asociación Médica de Rosario ES AMR Gestión, y que esta identidad implica un cambio cualitativo en el CONTENIDO DE CLASE: LA QUE OTRORA ERA UNA ASOCIACIÓN CIVIL DE COMPOSICIÓN ESTRATIFICADA Y HETEROGÉNEA, DONDE SE PODÍA LUCHAR A SU INTERIOR POR LAS REIVINDICACIONES GREMIALES DE LAS DISTINTAS MODALIDADES DEL TRABAJO MÉDICO, HOY ES UNA EMPRESA GERENCIADORA, QUE COMO TAL RESPONDE COMO ENTIDAD PATRONAL A LAS LEYES DEL MERCADO DE LA SALUD. POSICIÓN ELECTORAL El nombre de nuestra agrupación es una definición programática: Trabajadores de la Salud Autoconvocados no quiere dirigir, ni participar como minoría, de una entidad empresaria organizada para explotar el trabajo médico. No podemos avalar con nuestra participación constructiva en una entidad la cristalización de su rumbo patronal, operado en estos últimos cuatro años. Nosotros mismos (así como cientos de colegas), seguimos formalmente afiliados para poder mantener nuestro trabajo mínimo con algunas obras sociales. Así también, muchos colegas ingresan al plantel controlado por la Asociación de Clínicas y Sanatorios para poder facturar, única manera que tienen para poder trabajar. Esto es inobjetable. Pero del mismo modo que no se nos plantea pelear la conducción de la Asociación de Clínicas y Sanatorios, sería un despropósito hacerlo con AMR-Gestión. Parafraseando a Jorge Luis Borges decimos:"La memoria no acuña su moneda, aunque siempre hay algo que se queda y que se queja" Los resabios del pasado, que se expresan en cientos de colegas afiliados y descontentos, no pueden ser el fundamento para una Lista de oposición, porque a lo que nos oponemos no es sólo a una política de conducción, sino a la propia cristalización en entidad empresarial a la que ha llevado tal política. Con este fundamento, en las próxima elecciones de junio llamamos a no votar al Movimiento Lista Asociación, auténtico responsable del vaciamiento gremial. Llamamos a debilitar políticamente su rumbo empresarial, sea no concurriendo a votar, sea votando en blanco o nulo. PROPUESTA MÁS ALLÁ DE LAS ELECCIONES Toda la actividad gremial debemos canalizarla por las expresiones genuinas de lucha de los médicos, entendidos como parte de los trabajadores de la salud. El surgimiento de los diversos procesos de autoconvocados dá cuenta de canales que se abren, cuando los canales de los sindicatos tradicionales se cierran. Estos procesos deben organizarse y agruparse, presentar batalla en cada hospital, en cada región de Atención Primaria, en cada prepaga de urgencias domiciliarias y en cada sanatorio (¡incluídos el Americano, el Español y el CEDyCA!). Estas batallas son inesperables de la tarea de conformar bloques de delegados de base y Listas de oposición en los sindicatos existentes (AMRA, por ejemplo). Todos los temas siguen pendientes, y en una peligrosa curva de agravamiento para los trabajadores de la salud: los aumentos salariales arrancados ya se los está comiendo la inflación; las condiciones laborales son cada vez más indignas; la Caja del Arte de Curar sigue aumentando los aportes (tanto a la obra social como a la jubilación), mientras crece la legión de colegas que entran en mora, haciendo peligrar la propia existencia de nuestro sistema previsional; el plan federal de salud (podríamos llamarlo "anarquía unitaria para la enfermedad") pretende crear una cortina de humo, que no puede ocultar el agravamiento creciente de las condiciones globales de salud de los argentinos. Todos los caminos conducen a Roma: te llamamos a participar, a sumarte activamente, con tus acuerdos y también con tus disidencias, con tu espíritu crítico pero también constructivo. Tu pasividad es campo orégano para los mercaderes que lucran con tu trabajo. __________________ El estado negrero Profesionales eventuales de atención primaria de la salud (APS) en la Municipalidad de Rosario Extraño caso el de la Municipalidad de Rosario, digno del Dr.Jekill y Mr. Hide. Por un lado es premiada internacionalmente y recibe elogios del programa de las Naciones Unidas para el desarrollo y la Unión Europea; por el otro, incumple las leyes laborales. Por un lado organiza congresos como "Desafíos hacia la equidad", "Evaluación de los servicios de salud: en busca de la equidad", "La equidad: un desafío para la epidemiología", mientras dentro de quienes sostienen el modelo de atención primaria incluye profesionales de la salud que revistan como "eventuales". Estos profesionales soportan la misma carga de trabajo con sobredemanda e inseguridad que el personal de planta, pero con notorias diferencias a la hora de los beneficios: carecen de aportes previsionales, obra social, salario familiar, aguinaldo, y por si esto fuera poco, cobran menos por hora que el personal de planta. Cuando le muestro el borrador de esta nota a un compañero, me dice: -¡No seas choto...! Si tienen voluntad de cambiar, si pasaron mucha gente a planta. Veamos como la pasaron: Pongamos el caso de una compañera que trabajó intensamente durante nueve años en APS (no muestra el documento pero tampoco tiñe sus canas, así que calculemos que tiene 45 años). Se ha visto recientemente beneficiada por el pase a planta. Esa década sin aportes previsionales eleva su edad jubilatoria como municipal...¡a los 75 años! Realizaba supuestamente en ese tiempo el "ejercicio liberal de la medicina", cumpliendo horario y firmando planillas de la municipalidad, y debía aportar a la Caja de profesionales del Arte de Curar. Dada la perversidad de la Ley respectiva (recordemos que el aporte no se calcula por propocionalidad de los ingresos, sino por edad biológica) estaba ubicada en la franja etaria de más aporte (promedio mensual de 250$). Cobraba 6$ por hora con una carga de 36 horas semanales, redondeando un salario de 864$ por mes. Restando los 250$ de alquiler de su casa, el montributo (33$) y el seguro de mala praxis (40$). Aún no pagando la Caja del Arte de Curar (con los riesgos de endeudamiento que ello supone), le quedaban para vivir...¡541$! Todos los eventuales comparten la nefasta combinación de estar anotados incorrectamente por el Municipio, además de la exigencia del aporte descabellado a la Caja del Arte de Curar. ¿Por qué incorrectamente anotados? Porque el trabajo de los eventuales, no tiene nada de eventual. Vamos a la Ley 20744 (de Contrato de Trabajo), capítulo IV, artículo 99: "Contrato de trabajo eventual cuando la actividad del trabajador se ejerce bajo la dependencia de un empleador para la satisfacción de resultados concretos tenidos en vista por éste, en relación a servicios extraordinarios determinados de antemano o exigencias extraordinarios y transitorias de la empresa toda vez que no puede preverse un plazo cierto para la finalización del contrato. Se entenderá además que media tal tipo de relación cuando el vínculo comienza y termina con la prestación del servicio para el cual fue contratado el trabajador." (las negritas son mías) ¿Qué tiene que ver todo esto con el trabajo de los colegas que ponen el lomo todos los días en APS? ¿Qué servicio se completará y marcará el fin de la relación laboral? ¿la "salud para todos en el 2005"? No se pueden declamar los principios de la Medicina Social cuando se aplican las normas de flexibilización laboral del neoliberalismo. En otra dimensión de la burla, el Gobernador Obeid se abraza con la burocacia sindical, y dá discursos de barricada sobre los derechos de los trabajadores, mientras los profesionales de la salud de Santa Fe padecen similares condiciones de trabajo. Esto ocurre en el contexto del plan nacional de "control y regularización del trabajo no registrado", anunciado por el Ministro Tomada (¡de pelo!) Esta realidad, lejos de desmoralizarnos, debe impulsarnos a la acción y organización por un reclamo elemental: el pase a planta de todas las formas de contratos basura, tanto en las municipalidades, como en la provincia, como en la actividad privada. Cabe destacar que el pequeño aumento salarial logrado para los trabajadores municipales (arrancado con la lucha, también de los eventuales), NO INCLUYÓ A ESTOS ÚLTIMOS. En el camino que no haya más eventuales, los delegados de base y la propia conducción de AMRA debemos tomar, como consigna de transición, el reclamo inmediato de la equiparación salarial con el personal de planta. A igual trabajo, igual salario. Médico Javier Ruiz Silva Médico Adrián Rascon (delegados de base de APS municipal, AMRA) _______________________________________ Salud Pública de la Provincia de Santa Fe: las pequeñas victorias parciales obtenidas marcan un mandato: Organizarnos mejor y unirnos, para ir por más Luego del plan de lucha emprendido bajo la estructura gremial de AMRA, obtuvimos algunos logros: *incremento salarial, con una parte incorporada al básico. *compromiso de pase a planta de todo el personal. *no implementación de medida de pesecusión alguna, quedando sin efecto el pretendido presentismo, así como también las represalias a quienes habían cumplido con los paros (ver carta de AMRA adjunta). A la hora del balance, corresponde apreciar en sus justos términos tanto la parte llena como la parte vacía de la botella: *En cuanto a la "parte llena", cabe recordar que a fines del año pasado, los funcionarios del Gobierno aseguraron que no iba a haber aumento alguno para todos los empleados públicos, declaraciones ratificadas a principios de este año, en medio de la huelga docente. Por lo tanto, lo conquistado fue arrancado con la lucha, lo cual marca el camino para el futuro. *En cuanto a la "parte vacía", podemos afirmar que el punto más débil de nuestro movimiento fue el corporativismo, ya que no entroncamos en un mismo plan de acción con el resto de los trabajadores del sector (enfermeras, mucamas, mantenimiento, administrativos), y mucho menos con el resto de los trabajadores estatales, los docentes en primer lugar. Este corporativismo lleva también al divisionismo, y al debilitamiento global de la lucha en su conjunto. La responsabilidad de esto hay que buscarla en las conducciones de los respectivos sindicatos (UPCN, ATE, y también AMRA), que se negaron sistemáticamente a los pasos concretos que propusimos, especialmente en el momento más alto de la huelga de los maestros. Intimamente ligado a lo expuesto está el método con el cual se aceptó la propuesta del Gobierno. La suscripción de un Acta Acuerdo por parte del Secretario General de AMRA previamente a la reunión de delegados, y la negativa a convocar a asambleas extraordinarias para evaluar la propuesta, nos colocó a todos ante la típica política de los hechos consumados, debilitándose así la fuerza gremial que se basa en la participación activa de las bases y de su propio poder de decisión. Desde nuestro Hospital, cuestionamos esta metodología, la que más allá de las intenciones de quienes la practican, tiene el resultado objetivo de facilitarle las cosas al Gobierno. A pesar del compromiso del Acta Acuerdo, un altísimo procentaje del personal sigue en negro. La mayoría ostenta lo que se llama contrato de locación, infame figura por la cual los profesionales somos víctimas, debiendo realizar todas la prestaciones que nos obligan (incluso asistir a seminarios y dar clase a estudiantes) pero sin el derecho a tener jubilación y obra social o a percibir un aguinaldo. El aumento recibido ya fue devorado por la inflación, y las condiciones de trabajo van de la mano del deterioro global del Hospital Público. Todo sigue pendiente. Y más que nada, la necesidad de la participación activa de todos, condición para encarar con posibilidades de éxito planes de lucha futuros. Médica Elena Canosa ________________ Rosario, 14 de marzo de 2005 Sr. Gobernador Provincia de Santa Fe Ing. Jorge Obeid
PRESENTE
Ref.: Práctica desleal y persecución gremial
De nuestra consideración: Ante la actitud asumida por el Ministerio de Salud de la Pcia. a través del Subsecretario de Logística, Contador Maspons, mediante la cual éste solicita la lista de profesionales que adhirieron a los paros médicos, y amenaza descontar los haberes de esos días recurriendo al Decreto 3134/75 (creado en una situación particular de ese entonces) AMRA considera esta postura como anticonstitucional y de práctica desleal. Agrava la conducta mencionada el hecho de que, sin razones técnicas que lo avalen, a algunos profesionales no se le renovaron los “contratos de emergencias” -en esto incluído un Delegado Gremial de este Sindicato Médico- y no se ha cumplico con la promesa del pase a planta de los “contratados del Promin”. Se debe tomar debida nota que estos profesionales realizan funciones de Guardia General (Villa Constitución), Atención Primaria, Neonatología y Obstetricia (Hospital Provincial, Hospital Centenario y Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria), por lo que se torna de mayor gravedad aún la injustificable medida de “levantar” esas guardias. Estas actitudes que tiene coincidencia con la exigencia elevada por AMRA de un incremento salarial, que se ha frustrado hasta el momento en la mesa de diálogo con el citado Ministerio, este Sindicato Médico las denuncia como actos de represión y persecución gremial.- AMRA - Asociación de Médicos de la República Argentina _____________________________ ¿Y por "CAJA", cómo andamos? En el número anterior de "La Bisagra" hemos desarrollado con amplitud nuestra postura ante el proyecto oficialista de reforma de la Ley 10419. Al cierre de esta edición, siguen corriendo versiones de todo tipo respecto al mismo: lo cierto es que las mismas no han sido bajadas a asamblea alguna para que seamos los afiliados los que decidamos, ni tampoco, al menos hasta hoy, tienen estado parlamentario. Es posible que dentro de las propias filas oficialistas (entendemos por tales a las conducciones de los Colegios y Asociaciones, así como también al Directorio y al Concejo Asesor de la Caja del Arte de Curar), existan disidencias respecto a temas puntuales, pero decisivos (por ejemplo, la edad jubilatoria, que hoy mantenemos como conquista para ambos sexos 60 años de vida y 30 de aportes). Mientras tanto, siguen los golpes a los ya golpeados bolsillos de los activos: primero fue el incremento de la Obras Social (plan B), y ahora se viene el aumento del aporte jubilatorio, para todas las categorías. Con el argumento del legítimo reclamo de nuestros jubilados, se sigue descargando la crisis sobre la base aportista, sin plan viable de recuperación de los morosos. Nuestro agrupamiento se sigue moviendo en dos niveles: a) Por un lado, dando respuesta a la coyuntura, combatiendo los nuevos ataques que estamos sufriendo. b) Por otro lado, culminando la elaboración de nuestro propio proyecto de Ley. En tal sentido, ya realizamos un primer Taller de discusión, y estamos preparando el segundo, para el próximo sábado 4 de junio, a partir de las 14hs., en Pellegrini 28. Estás invitado. Médico Fernando Armas, candidato a Director en las últimas elecciones de la Caja del Arte de Curar _______________________________________________________________________________________ ELTRABAJO DEL BIOQUIMICO Y SU RELACION CON EL COLEGIO Los profesionales bioquímicos y gran parte de las demás profesionales del arte de curar, odontólogos, médicos, farmacéuticos, etc, al estar inmersas en el mercado laboral como profesionales independientes o dependientes sufrimos los efectos de las políticas económicas de nuestro país y del individualismo acérrimo que es consecuencia de este sistema político y su economía. Sería interesante tratar de entender o explicar este fenómeno y las implicancias que tiene con nuestras profesiones y nuestras vidas. En nuestro país, como consecuencia del sistema económico en vigencia se ha abierto una brecha cada vez más grande entre ciudadanos que están dentro del sistema, que tienen trabajo que les permite vivir con cierta dignidad y el resto que trabaja para cubrir apenas sus necesidades mínimas o directamente parte de éstas, o es un desocupado, con las consecuencias que esto implica. Esto afecta a la población en general, es decir a nuestros propios pacientes, los que nos permiten trabajar y desarrollar nuestra profesión. La mayor parte de nuestros pacientes pertenecen al sector asalariado. El sistema económico imperante tiene como consecuencia el trabajo en negro y mal pago, sin obra social, ni jubilación. Para los trabajadores de la salud en el sector privado esto ocasiona una merma muy grande de trabajo por el aumento de gente sin cobertura social. Para el profesional dependiente que trabaja para el estado o en un laboratorio privado de los más grandes esto ocasiona una flujo muy grande de pacientes, es decir mayor cantidad de trabajo mal pago y muchas veces en negro. Es decir que tanto la población en general como los profesionales del arte de curar nos vemos afectados por problemas similares. Ahora bien, cada sector utiliza o no la protesta y la petición para mejorar sus condiciones de vida, trabajo, etc. El desocupado corta una calle, hace una marcha, o realiza una actividad que permite al resto de los ciudadanos enterarse y apoyar o no esta protesta. El asalariado realiza una huelga por un aumento de sueldo. En nuestro sector, específicamente el bioquímico, hasta el momento existe el ” silencio de radio”. Los únicos sectores que se movilizan por estas cuestiones hasta el momento son los médicos y odontólogos. No tenemos ningún ente como una asociación, sindicato u otro que nos permita defender nuestra profesión y trabajo. Por ahora disponemos de nuestro Colegio Bioquímico. Precisamente su función ha sido a través de las distintas comisiones directivas que han pasado la de observadores o periodistas sin opinión. Pareciera que sus obligaciones pasan por hacer los cursos de actualización y alguna actividad cultural. Esta herramienta es indispensable para intentar torcer el rumbo de nuestra profesión. Es decir que nuestro Colegio funcione para defender los derechos de trabajar y seguir educándose. Sería una simplificación decir que el responsable de esta situación es nuestro gobierno, los colegios profesionales y demás , pero es innegable que los actores principales de esta función están o estamos ausentes. Cuesta mucho interesar a nuestros colegas en este tema; no tengo tiempo, nada va a cambiar, todos los que ocupan cargos son corruptos, son las excusas o disculpas para no participar y seguir siendo observadores pasivos del deterioro como profesionales. Es preciso disponer o invertir un poco de tiempo en esta problemática. Soluciones rápidas o mágicas no hay, pero es notorio ver que cuando los trabajadores se movilizan por sus reivindicaciones laborales se obtienen resultados positivos. Para llegar a esto debemos ser conscientes de la movilización y el reclamo por nuestros derechos es el único camino que debemos recorrer, dejando el individualismo acérrimo de lado porque es también responsable de esta situación. Trabajadores de la Salud Autoconvocados ya ha iniciado esta ruta y es preciso que nos acompañes para lograr los objetivos apuntados. Roberto Ordóñez, Matrícula 118, Bioquímico ________________________ UN BALANCE ELECTORAL EN EL COLEGIO DE ODONTÓLOGOS Los profesionales de la Odontología en Rosario retoman el camino de la lucha por sus legítimos intereses vinculados a la defensa del derecho a la salud del pueblo. Este sector de los trabajadores de la salud tiene antecedentes particulares en la lucha gremial ya que durante la dictadura militar, por ejemplo, fué objeto de una intervención que retiró la personeria gremial a su Asociación Gremial , generando condiciones de indefensión que abrieron el paso a las listas cerradas y provocando primero el temor y luego la indiferencia ante una situación laboral que hoy en día se caracteriza por la desocupación, subocupación y por remuneraciones insuficientes que afectan la calidad del servicio que brindan. El pasado 9 de abril culminaron las elecciones para renovar autoridades del Colegio de Odontólogos. El Colegio viene siendo gobernado por un elenco encabezado por Carlos Pasciullo, que se turnan en diferentes cargos desde hace varios años. Durante la época del “modelo neoliberal” de Menem apoyaron la política económica de desregulación, generando ilusiones en un mejoramiento del ejercicio profesional, que por el contrario se fué agravando hasta el día de hoy en que esos mismos dirigentes califican de colapso y deterioro. Si bien Pasciullo y sus seguidores reconocen públicamente el fracaso de su política -junto a otras dirigencias del resto del país- no por ello se resignan a abandonar el espacio de poder conquistado a merced de la falta de participación de las bases profesionales, la vigencia del “no te metás” y la salida individual (“zafar”) y la pobre ilusión de muchos de obtener alguna retribución, por miserable que fuere, por concurrir al local del colegio o la mutual Ameco y figurar en las diversas instancias de gestión rentadas abierta o encubiertamente. Este elenco opera mediante una red de cargos rentados o sustentados en el lucro cesante y los gastos de representación. Pero la situación comienza a modificarse a partir de la constitución de una lista opositora constituida por una conjunción de profesionales de distintas generaciones con un rol importante de los jóvenes y las mujeres. La lista Dignidad, Unión y Participación denunció la política de la dirigencia, convocando a renovar la dirección del Colegio, renovar también sus políticas retomando los fines fundacionales del Colegio adaptados a la compleja y crítica situación del sistema de salud argentino, que niega cobertura a más de la mitad del pueblo y empobrece y rebaja la condición de los trabajadores de la salud. Las propuestas de D.U.P. incluyeron la democratización del Colegio, cuya estructura aleja a las bases de la gestión, desconoce a la Asamblea como instrumento para la participación y logra aupar en el poder a representantes de una minoría, sin ninguna representación para los sectores que resisten su política. En el Departamento Rosario están matriculados 2000 odontólogos. Pudieron emitir su voto 1280, quedando así más de 700 sin votar, en gran parte porque -gracias a un decreto del entonces Gobernador Reutemann- se impide votar a quienes no estén con la cuota colegiada al día. 750 votos obtuvo la lista de Pasciullo (37.5 %) y la lista Dignidad fué votada por 466, o sea el 23.3 % de los colegiados. Se mantiene así en la dirección del Colegio el mismo elenco, gracias a la legislación no democrática, sin representación opositora y con apoyo minoritario de los profesionales. Cabe señalar que le prestaron apoyo electoral la mayoría de las dirigencias de las instituciones. Sin embargo, el pronunciamiento de centenares de profesionales apoyando las críticas y propuestas de la lista D.P.U. abre la posibilidad de avanzar en la lucha por las reinvindicaciones. Será necesario que este movimiento crezca en número, profundice sus propuestas a través de debates, iniciativas y asambleas, fortalezca sus lazos con los demás trabajadores de la salud y con la propia población afectada. Habrá que prestar especial atención a los problemas de la juventud odontológica y de la mujer profesional, que en este gremio es mayoría. La política oficial –respondiendo a las imposiciones de la banca internacional y el imperialismo- lejos de garantir el derecho constitucional a la salud acentúa la crisis sanitaria y conduce a la concentración del trabajo profesional en manos de empresas y aseguradoras. En nuestra Provincia de Santa Fe el Ministerio de Salud impulsa la autogestión hospitalaria, que terminará soportando el presupuesto a expensas de la prestación de servicios a obras sociales y empresas privadas. Los resultados electorales en Odontología deben considerarse como un aporte a las luchas por el trabajo , el salario y las condiciones dignas que comienzan a desarrollar los trabajadores de la salud. Odontólogo Alcibíades González
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