La Bisagra 1Por TSA La Bisagra Nº 1, agosto de 2004 de los “TRABAJADORES DE LA SALUD AUTOCONVOCADOS” La bisagra que es punto de inflexión. Que es coyuntura, pero para articular el pasado con el futuro en un presente de lucha. La bisagra que abre puertas, pero que también las cierra a los mercaderes de la enfermedad. La bisagra que se queja ante cada movimiento de las ventanas que nos muestran la cruda realidad, pero que también es capaz de aceitarse para no hacer ruido, para hacer el trabajo silencioso que prepare el mañana. ____________________________________________________________________ TO BE OR NOT TU BE – THAT IS THE QUESTION POR QUÉ EXISTIMOS COMO GRUPO, Y POR QUÉ ESTA PUBLICACIÓN Somos porque somos, porque existimos como seres vivos y pensantes; porque a pesar de habernos formado en las distintas áreas como otros seres de nuestra sociedad, nos sentimos excluídos, y no encajamos en este mundo que sigue manteniendo premisas y estructuras que no compartimos. No nos importa sobresalir en lo económico en lo intelectual aplastando a nuestros pares. No creemos que el triunfar en la vida sea el tener más poder económico, o el ser buenos vendedores de nuestro intelecto colocándonos en el mercado como la mejor oferta. No lo creemos, pero sí creemos que no debemos regalar nuestro trabajo con contratos leoninos o con salarios y condiciones de trabajo de explotación. ¿Qué nos hace diferentes a otro trabajador? ¿Somos superiores? ¿No nos enfermaremos nunca? ¿No nos moriremos? ¿Somos eternos? ¿En qué condiciones dejaremos a nuestras familias, después de trabajar años en dispensarios u hospitales o sanatorios con los magníficos “contratos de locación”, si como a cualqier ser viviente nos toca la enfermedad o la muerte? En muchas profesiones nos podemos contagiar una hepatitis B, HIV o TBC, o un fisioterapeuta o una enfermera tener alteraciones traumatológicas por su tipo de actividad. Si no tenemos relación de dependencia ni la Caja del Arte de Curar al día ¿quién se ocupará de nosotros? Por eso y muchas razones más pretendemos que esta publicación sirva para abrirnos los ojos de nuestras condiciones de trabajo y de existencia; y saber que si luchamos juntos por los cambios lo podemos hacer, lo podemos lograr. Pretendemos incluirte en esta tarea, ya sea repartiendo la revista, colaborando económicamente para que ésta salga (pues no nos bancan ni partidos políticos, ni las instituciones, ni grupo económico alguno), o enviando tus ideas, tus propuestas o noticias, para armar una amplia red de corresponsales y escritores. Te necesitamos trabajador de la salud para formar esta cadena solidaria y de cambio. Necesitamos tu aporte. Llamanos al 0341-4636598 – Escribinos a turnosalud@yahoo.com A manera editorial, nuestros orígenes, nuestros objetivos, nuestro programa
Quienes producimos y distribuimos esta revista somos el resultado de una confluencia: expresamos un acuerdo ideológico y político en el plano de la salud, y también una práctica militante coherente con el mismo. Un acuerdo, que parte de la base que la actual situación de nuestro sector es el resultado de una concepción mercantilista, que se basa en potenciar la enfermedad como recurso para aumentar sus ganancias. Así, el gran capital instalado se reproduce y se amplía negando en los hechos el acceso a la salud de la inmensa mayoría de la población. La anarquía y la competencia propias del mercado capitalista se impone contra el Plan Único Nacional de Salud que el pueblo necesita. Un acuerdo, que entiende que el Estado (en sus distintos niveles y bajo los sucesivos gobiernos), ha sido funcional a dicha mercantilización. Un acuerdo, que ha sido abonado por la dura experiencia de chocar contra las conducciones de nuestras instituciones (colegios, asociaciones, sindicatos, cajas previsionales, obras sociales, etc.), que han acompañado con su complicidad todo este proceso de concentración capitalista, abandonando a sus afiliados (¡nosotros!) a la suerte del sálvese quien pueda, fomentando así el individualismo y la falta de solidaridad. Es por esto que nos definimos como TRABAJADORES DE LA SALUD, entendiendo que nuestra explotación nos iguala, fuera cual fuese la profesión específica o el grado de estudios y de formación al que hayamos llegado. Así, compartimos este espacio médicos y psicólogos; odontólogos y nutricionistas; enfermeras y bioquímicos; fonoaudiólogas y mucamas; personal de mantenimiento, técnicos radiólogos, farmacéuticos, kinesiólogos, etc., etc., etc. Es por esto que nos definimos también como AUTOCONVOCADOS, ya que nuestros supuestos representantes no nos convocan, negando así los más elementales principios de la democracia sindical. Integramos esta corriente colegas de diferentes recorridos políticos, provenimos de diversas vertientes ideológicas. Hemos podido consolidar este agrupamiento privilegiando la unidad en la lucha, por sobre las inevitables y saludables diferencias, que no ocultamos, y que colocamos en fraternal debate también a través de estas páginas. Desde este lugar, pues, te invitamos. La construcción de una alternativa capaz de dirigir las herramientas que nos han usurpado no es tarea fácil, y requiere de más y más compañeras y compañeros que hagan su aporte, que se sumen a la apasionante tarea de la elaboración colectiva. “Otras u otros” no lo van a hacer. Nos corresponde poner manos a la obra. Caja del Arte de Curar: Ni reir ni llorar: comprender y luchar por Fernando Armas (médico, candidato a Director por la Lista “Autoconvocados” en las elecciones del 2004) La Caja del Arte de Curar supone, con su solo nombre, una imagen de terror para buena parte de los profesionales matriculados en áreas de salud en la provincia de Santa Fe: para los recién recibidos, un trámite de inscripción e inmediata desafiliación para no generar deuda; para quienes realizan sus primeras facturaciones a las obras sociales, una obligación y un número, sin el cual “no existís”; para los que más avanzados en su edad piensan en jubilarse, una enorme dificultad para cumplir puntualmente con los aportes; para los jubilados de nuestro sector (o para quienes tienen edad para estarlo), una enflaquecida remuneración insignificante en relación a las décadas de aportes. En fin, para todos, una Obra Social donde hay afiliados de primera y de segunda, cuya obligatoriedad atada al aporte previsional pareciera no obligar a la misma a prestaciones y coberturas elementales para los tiempos que vivimos. El terror emerge, dicen, cuando lo desconocido se nos aparece amenazante. En el caso de la Caja, más de la mitad de los 14.000 afiliados del sur de la provincia (convertidos en “MOROSOS”) han elegido (¿han elegido?) el camino de incrementar el terror profundizando todos los mecanismos de negación y de ignorancia respecto al problema. Así, no van a votar en las elecciones de autoridades, reciben la documentación y como llega la tiran a la basura (cuando no les llega merced a absurdos cambios de domicilio), y cuando pasan por calle Jujuy se cruzan de vereda... Sin embargo, los morosos no asumen su situación como vergonzante: bien por el contrario, quien quiera oírlos (en privado), escucharán una argumentación contundente: “¿cómo voy a aportar más de 200$ por mes cuando no llego a fin de mes?” “¿otro descuento más, si encima aporto a la provincia, a la municipalidad, a la universidad y al IAPOS?” “¡aunque pudiera, no les doy un mango a esa manga de ladrones que son peor que la AFIP!” Mientras tanto, la lucha de los que no hacemos como el tero (morosos o al día, jubilados o activos), conquistamos los siguientes logros: * se frenó por ahora las intimaciones pre-judiciales que el Directorio de la Caja del Arte de Curar cursó en octubre del 2002. * se instaló el debate sobre la Ley 10419. * se impidió un incremento del aporte jubilatorio y de obra social (discutido y desestimado por ahora por el Directorio de la Caja). * se consiguieron más de 1000 votos en las últimas elecciones, aproximadamente un tercio de los que hicieron el trámite de sufragar. Mientras tanto, el oficialismo que con sus fisuras y sus matices conduce la Caja del Arte de Curar desde hace décadas, el mismo que está enquistado también en nuestros colegios, asociaciones y sindicatos, no da amplia difusión a los anunciados proyectos de reformas de la Ley (1). Mientras tanto, es un secreto a voces el plan de incremento del aporte correspondiente a la Obra Social (OSPAC), a pesar que la misma ha disminuído (en ambos planes) la cantidad y calidad de sus prestaciones. Debilitados por el sencillo hecho que los votó solamente el 14% del padrón general habilitado para hacerlo, y concientes que una divulgación abierta y democrática de SUS reformas crearía un marco deliberativo favorable al cuestionamiento, se mueven en las sombras, atan sus acuerdos y liman sus asperezas a espaldas de sus supuestos representados. Depende de la AUTOCONVOCATORIA de todos nosotros, verdaderos dueños de la Caja del Arte de Curar, que aprovechemos la instancia de las reformas para luchar por nuestros derechos y reclamos. Tiene vigencia, pues, un viejo documento (data de fines del 2001), que elaboramos cuando tuvimos acceso (por mecanismos propios del espionaje), a los borradores de las reformas a la Ley. Recomendamos estudiarlo, para que se vea hasta que punto modificar la realidad implica la necesidad de conocerla. Hasta para perder los miedos... (1) Al cierre de este número inicial de “LA BISAGRA”, hemos podido acceder al texto que, en común acuerdo entre el actual Directorio de la Caja y los Colegios profesionales, darían forma al proyecto de reforma de la Ley 10419. Comprometemos nuestro esfuerzo para estudiar el mismo y fijar posición, pero esencialmente, nos comprometemos para luchar para que la resolución sea el resultado de un amplio proceso de debate democrático que culmine en una gran asamblea interprofesional. ---------------------------------- OTRA LEY, OTRA CAJA PROYECTO PROGRAMÁTICO DE LA CORRIENTE "TRABAJADORES DE LA SALUD" PARA UNIFICAR A LA OPOSICIÓN Y A LAS BASES DE LOS PROFESIONALES DEL ARTE DE CURAR ANTE LA LEY 10419 Y EL ANTEPROYECTO DE LAS CÚPULAS DE LOS COLEGIOS Y ASOCIACIONES. I- INTRODUCCIÓN Con fecha 15 de junio de 2001, circula restringidamente un documento con la actualmente vigente Ley 10.419 (enmendada), cuya introducción, firmada por diversos representantes de Colegios y Asociaciones profesionales de la 2ª Circunscripción, aclara que el consenso logrado, deberá además ser refrendado por "todas las instituciones de la 1ª y 2ª Circunscripción". Aclaran que de lograrse dicho acuerdo, se derivará el texto a abogados para que le den forma legal, y posteriormente, se necesitará de los diputados y senadores provinciales que lo presenten a las cámaras y lo aprueben. Notablemente, nada se dice en dicha introducción acerca de la consulta a las bases que dichos dirigentes supuestamente representan. Mucho menos de la convocatoria a Asambleas de afiliados y colegiados, sea en cada sector, sea en términos interprofesionales. Este componente burocrático del método con el que se está pergeñando este anteproyecto es funcional al contenido que recorre todos y cada uno de los capítulos del mismo. Si bien difícilmente se concrete su homologación como Ley antes de las elecciones de la Caja del año próximo, nuestra agrupación considera fundamental colocar a toda la masa de afiliados a la Caja (así como también a los profesionales que están excluídos del sistema), a colocarnos en estado de alerta y movilización, para impedir no sólo la perpetuación de un sistema anacrónico que está liquidando lo que fuera una conquista histórica, sino su agravamiento, como lo demostraremos en nuestra crítica al anteproyecto de marras. Independientemente de las distintas ponencias que puede haber en este debate en curso, consideramos fundamental privilegiar el terreno en el que se debe dar este debate: en los despachos y escritorios de la burocracia enquistada en nuestras instituciones, o a la luz del día, en masivas asambleas con activa participación de la masa de afiliados. Ante el rechazo de las conducciones a convocar asambleas, estamos impulsando la necesidad de una AUTOCONVOCATORIA, en la que participen todos los profesionales (afiliados al día, morosos, desafiliados, etc), porque consideramos que las distintas realidades sectoriales y particulares son aspectos particulares de una regla general: la creciente dificultad para sostener un sistema de previsión y obra social en las condiciones laborales paupérrimas que sufrimos la inmensa mayoría de los trabajadores de la salud. II- ACERCA DE LA OBLIGATORIEDAD EN LA AFILIACIÓN Siempre ha sido una cuestión altamente cuestionada por la masa de profesionales la obligatoriedad de nuestra afiliación a la Caja. Este cuestionamiento, que nace de las propias disfunciones y perversidades del funcionamiento actual, no siempre responden a una propuesta de mejoramiento. No sólo Cavallo en su momento, sino el gran capital instalado en el manejo de los fondos de pensión y jubilación (AFJP) pugnan por la derogación de todos los sistema provinciales de cajas autónomas, manejadas por los propios afiliados. Su objetivo es bien claro: tener las manos libres para conquistar un mercado aún inexplorado, en función de pingües ganancias, ofreciendo un futuro incierto a nuestros aportes. Nuestra posición siempre ha sido y seguirá siendo defender la conquista que significa tener nuestra propia Caja así como nuestro propio sistema de obra social. Es muy superior esto, que plantea la posibilidad de nuestra propia gestión, que cualquier variante externa, sea del Estado, sea de grupos capitalista privados. Sin embargo, cuando la obligatoriedad lleva a que se pretenda incluir lo que se expulsa y excluye, se produce una contradicción insalvable, si no se producen profundas modificaciones en el sistema. En esos capítulos iniciales, el anteproyecto de enmiendas sólo subraya lo que de hecho rige actualmente de facto: la excepción de la obligatoriedad de aquellos profesionales que se desempeñen "...exclusivamente en relación de dependencia". Todos conocemos la realidad laboral que padecemos. En los propios contratos basura de las Empresas privadas o del Estado (tanto provincial como municipal), cada vez es mayor la presión porque el profesional se haga cargo de las cuestiones previsonales y de obra social, desentendiéndose la patronal de dicha responsabilidad. Es increíble el grado de adaptación y funcionalidad a estas reglas del mercado del anteproyecto, si se tiene en cuenta que, ni siquiera en el papel pugan por lo que sería el gran camino de resolución para la problemática de la Caja: III- OBLIGATORIEDAD DE QUE TODAS LAS PATRONALES (PÚBLICAS O PRIVADAS) QUE TENGAN PROFESIONALES EN RELACIÓN DE DEPENDENCIA CONFIGUREN SUS APORTES JUBILATORIOS Y DE OBRA SOCIAL A NUESTRA CAJA DEL ARTE DE CURAR Esta propuesta, que insistimos, está totalmente ausente del anteproyecto (ni siquiera como expresión de deseos), es totalmente factible, mediando desde luego una fuerte y unitaria lucha de todos nosotros. ¿Qué impide concretamente que los miles de aportes que van a las cajas municipales y provinciales y al IAPOS sean derivadas a nuestra Caja? ¿Qué impide que patronales privadas que sí realizan aportes no lo hagan a una AFJP y conformen -al menos en parte- la obligación del profesional para con nuestra Caja? ¿Que hay que hacer para que las patronales que tiene profesionales en negro (en relación de dependencia encubierta) cumplan con sus obligaciones previsionales para con la Caja? El principio de "OBLIGATORIEDAD" no puede ser tomado unilateralmente, es decir, sólo como obligación individual del desamparado colega, sino como concepto colectivo, como responsabilidad del propio sistema de garantizar lo que él mismo (¡la Ley!) exige como obligatorio. Es cumplir con este concepto exigir la eliminación de los dobles, triples y hasta cuádruples aportes, apuntando a la configuración de un único aporte del profesional, financiado en parte por él mismo (por su actividad como autónomo) y en parte por las diversas patronales para las que trabaja. Este mecanismo que proponemos proporcionaría un masivo ingreso de fondos, regularía el sistema, permitiría fortalecer el principio solidario que contemple categorías cuyo aporte se configure según un criterio de proporcionalidad a los ingresos, y facilitaría también mantener incluídos en el sistema a la creciente cantidad de colegas desocupados y sub-ocupados. Se podrá decir que esta propuesta lesiona diversos intereses corporativos de los Estados provincial y municipal, de las patronales privadas a quienes les conviene evadir, etc. ¡Chocolate por la noticia! ¡Nada se consigue sin una fuerte y unitaria lucha! Del mismo modo que nuestra masiva movilización paró el plan de Cavallo de privatizar el sistema hace unos años, bien podríamos, con esta lucha, lograr avances, que aunque no fueran victorias totales, sí significaran pequeñas conquistas en ese camino. El anteproyecto resigna de antemano toda posición de lucha, y mantiene la obligatoriedad, del mismo modo que la Constitución declama el mismo principio para la educación pública de nuestros niños y adolescentes, al tiempo que el sistema los excluye de ese DERECHO todos los días, aumentando la deserción escolar y el analfabetismo. IV- HACIA UN RÉGIMEN DE CATEGORÍAS BASADO EN EL PRINCIPIO DE LA PROPORCIONALIDAD EN LOS INGRESOS DE LOS COLEGAS Es notable que todo el Capítulo II de la Ley (artículos 15º al 27º), entitulado "De los aportes personales de los afiliados", carece de enmiendas, pudiendo leerse leyendas como "se volverá a discutir", "consultar co los abogados y/o con los contadores", etc. Es evidente que a los representantes de los Colegios y Asociaciones se les quemaron los papeles, ya que al no introducir el planteo de nuestro capítulo anterior, y al no plantear claramente la derogación del actual sistema de categorías (sea basado en la edad biológica, sea en los años de recibido), caen en el pegajoso pantano de ver como se remienda lo que no tiene arreglo. Sólo una cambio a fondo que aporte un fuerte financiamiento a nuestra caja (como el que expusimos en el capítulo anterior), puede garantizar un sistema solidario de categorías, en las que, voluntariamente, y sobre la base de un mínimo imponible pagable, el afiliado pueda OPTAR en cuál se inscribe, con arreglo a un plan de jubilación más o menos ambicioso el día de mañana. Sabemos que elaborar esta escala de categorías no es una tarea simple, pero sin dudas que debe ser el objetivo de cualquier transformación, porque es aquí donde está el meollo de la creciente cantidad de colegas que quedan excluídos, colocando a los que seguimos aportando ante el peligro de la desfinanciación de nuestra Caja. V- DE LAS CONTRIBUCIONES POR ACTOS PROFESIONALES Así entitulado, el capítulo III de la Ley carece prácticamente de observaciones por parte de los "representantes". Lo que salta a la vista, es el hecho de que la Ley contempla diversos recursos que tiene la Caja cuyo cumplimiento y magnitud en concreto es de dudosa aplicación. Salvo las estampillas, no pareciera que los sanatorios, sistemas pre-pagos, de control de ausentismo, etc., cumplan realmente con las correctas imposiciones que legislan los artículos 30º y 31º de la Ley. Es que el cumplimiento de esos aportes por facturación sólo será posible mediante una permanente acción gremial, no sólo de las autoridades de nuestra Caja, sino de todos los Colegios y Asociaciones. Difícilmente lo hagan los actuales dirigentes que, en su inmensa mayoría, son a su vez dueños y/o accionistas de esas instituciones privadas. VI- DEMAGÓGICA ELIMINACIÓN DE LAS SANCIONES POR MORA El anteproyecto propone la eliminación de casi todos los artículos del Capítulo V, que reglan, entre otras cosas, el usurero sistema de punitorios, y de acciones legales contra los morosos, que diera lugar al re-bautismo de nuestra entidad como "Caja del Arte de currar". Producto de la propia realidad, de la tenaz lucha organizada de nuestra Agrupación, y de las cientos de protestas individuales de colegas, los diversos Directorios de los últimos años han aflojado con la persecusión a los morosos. Nuestra propuesta apunta a recuperarlos, como aportantes a la Caja, respetando el hecho de su exclusión del sistema que, en la inmensa mayoría de los casos, ha sido el resultado de una imposibilidad real. Pero también planteamos el respeto por los que pagan puntualmente las cuotas, que sostienen a nuestros jubilados, que permiten que exista la Caja. Una vez definido un sistema de aportes como el que esbozamos en los capítulos anteriores, habrá que estudiar un plan de recuperación e inclusión de los morosos, que respete su dificultad, en el camino de cobrar lo más posible de su deuda. VII- JUBILACIÓN Y EJERCICIO PROFESIONAL: EL ANTEPROYECTO MANTIENE LO PEOR, Y ENCIMA, LO AGRAVA Todo el título III de la Ley (artículos 43º al 71º), está dedicado a los beneficios que otorga la Caja en la faz jubilatoria. El título que colocamos a este capítulo de nuestro documento no es abusivo, ya que el anteproyecto ratifica el artículo 68º que dice: "El jubilado no podrá ejercer su profesión dentro o fuera de la Provincia. Si reinicia la actividad profesional deberá comunicarlo al Directorio, quien estará obligado a suspender el pago del beneficio". Es decir, se ratifica el perverso concepto que para gozar de la jubilación hay que dar de baja la matrícula, negándose así otro derecho, como es el que emerge de haber obtenido un título universitario y poder trabajar. Es toda una discusión las limitaciones que pueda tener un profesional jubilado para acceder a puestos de trabajo. El problema no puede ser enfocado sólo desde el lugar de ese jubilado en particular, sino también en beneficio de las nuevas generaciones de profesionales. Sólo un plan nacional de salud, que contemple la formación científica de recursos humanos, podrá equilibar la experiencia con la pujanza de la juventud. Pero lo que es inadmisible es que se mantenga el criterio de la desmatriculación para poder gozar de los beneficios de la jubilación, por los que el colega aportó al menos 30 años. Esta barbaridad se agrava en el anteproyecto de los "representantes", ya que deroga una conquista de nuestro sector que es la edad jubilatoria que rige actualmente (60 años), ampliándola a 65 (tanto para varones como mujeres). La adaptación al sistema no puede ser más obsecuente, ya que jurídicamente, la existencia de Caja propia nos permite mantener esta conquista. Pero aún peor, el anteproyecto también enmienda el art.58º (jubilación para edad avanzada de aquellos colegas que no completan 30 años de aportes), elevando la misma de 70 a 75 años. Salta a la vista el carácter burocrático-financiero-administrativo de la medida, tendiente a disminuir lo más posible el caudal de beneficiarios, para poder mantener el financiamiento de la Caja, a expensas de la pérdida de derechos de sus afiliados. VIII- NO HAY SEPARACIÓN DE LA OBRA SOCIAL DEL SISTEMA JUBILATORIO En uno de los capítulos más confusos de la Ley, así como de las enmiendas, lo que sí queda claro es la obligatoriedad de la afiliación a la obra social, y el no acuerdo en cuanto a la separación de ambos sistemas. A lo más que se llega es al pago en chequeras separadas, acto administrativo que no garantiza la independencia y la posibilidad de optar acerca de las prioridades en el aporte. Seguimos sosteniendo la necesidad de dicha separación, planteo inseparable de las propuestas de financiación de la Caja ya expuestas. Estamos en contra que un sistema financie a otro, salvo situación excepcional debidamente clarificada y aprobada, por la sencilla razón que un sistema racional como el que proponemos permitiría construir un sistema previsional por un lado, y uno de obra social, por otro, perfectamente viables y fuertes. IX- UN CAMBIO COSMÉTICO QUE MANTIENE EL CRITERIO CORPORATIVO Y BUROCRÁTICO EN EL FUNCIONAMIENTO DE LA CAJA Ha sido siempre un cuestionamiento esencial de la masa de afiliados el mecanismo burocrático de su funcionamiento. Un Directorio omnipotente, cuyos miembros gozan de sueldos de diputados, un Concejo Asesor decorativo, y un régimen electoral anacrónico, a la medida de la perpetuación de las viejas camarillas en la conducción. Los "representantes" no podían obviar este tema, y es por eso que introducen la figura de la "ASAMBLEA". La concepción está copiada de los estatutos que rigen el funcionamiento de las Universidades. No se trata de una asamblea de afiliados, sino de "representantes": 40 por cada circunscripción, bajo un régimen electoral que dificulta enormemente la posibilidad de presentación de listas a toda oposición independiente de las estructuras institucionales, ya que exige representación de todos los departamentos y profesiones. Además, los integrantes de este máximo organismo gozan de 4 años en sus funciones. El anteproyecto propone también un mecanismo de reducción del sueldo de los directores, del mismo modo que subordina el Directorio al poder de la Asamblea de representantes. Como se evidencia, queda al margen de todo funcionamiento contemplado en la Ley la figura de la Asamblea de base, es decir, la reunión de los afiliados en cada departamento, o en cada ciudad, para discutir y resolver los problemas inherentes a la Caja. Desde luego, el anteproyecto deroga todos los artículos referidos al Concejo Asesor. X- CONCLUSIONES Estimada/os colegas: Es evidente que este anteproyecto que criticamos, demuestra, una vez más, que el sistema de delegación representantiva, eje de la democracia formal, es un recurso de dominación de quien se apodera de esa representatividad. Que el único antídoto contra esta deformación de la democracia es la acción directa y participativa de las bases. Y esto requiere de un creciente grado de politización (en el sentido más amplio y digno del término). Nuestra Agrupación, que está discutiendo en forma democrática y abierta toda esta temática, te invita a participar. Tu acción u omisión van a determinar, sin dudas, el futuro de nuestra Caja, que es nuestro futuro. ¡Pongamos manos a la obra al presente! Medicamentos: un tema de “gran capital” importancia.
Hace ya tiempo que el tibio gobierno de Illia y su ministro Oñativia, vivieron claramente el poder de los laboratorios medicinales. Muchos años después, crisis y globalizaciones mediante, su poder es aún mayor, más concentrado, al tiempo que los deficits sanitarios son peores y los medicamentos inalcanzables. Veamos: # En porcentajes del producto bruto interno, el gasto en salud en nuestro país está a los niveles de los países que más gastan, pero obviamente que es absolutamente mal distribuído. De toda la torta, el gasto en medicamentos estaba cerca del 50 % antes de la devaluación y suponemos ahora debe ser aún mayor. En Canadá, para citar una economía capitalista, sólo el 15 % del gasto en salud se lo llevan los medicamentos. Según un estudio aparecido en el diario patronal cronista comercial, el precio promedio de la caja de medicamentos era de 5$ antes de la devaluación … y hoy es de 15$!. Es decir que el medicamento siguió al dólar. Incluso los precios están tan inflados que los vendedores se dan el lujo de hacer descuentos de hasta 40%!.Y vale recordar también que antes de la devaluación muchos de nuestros precios ya eran más altos que en europa o estados unidos… En líneas generales, el medicamento que sale a 1 del laboratorio, sale a 1,5 de la droguería y llega al público a 2. O sea que en la intermediación aumenta el valor 100%!. El gran eslabón de la cadena de precios a afectar, por su característica multinacional, sus ganancias inmensas, su clara identificación con las prácticas de los grandes burgueses y sus intereses vinculados al gran capital, son sin duda los grandes laboratorios productores de medicamentos. En otra nota sin embargo también intentaré dar cuenta de la deformación que produce el resto de la cadena que interviene hasta llegar al consumidor final. # Hace unos años, con motivo de la sanción de la ley de patentes medicinales impuesta por los yanquis, se generó un intenso debate, y dentro del llamado campo popular surgieron numerosas voces que se oponían a dicha ley básicamente porque decían perjudicaría a la “industria nacional” de drogas. Ya en aquella oportunidad planteábamos que esto era falso: a la hora de la verdad, los patrones de los laboratorios medicinales se comportarían como patrones, y se olvidarían de quiénes hicieron fuerza para defenderlos de una ley que ellos mismos decían los perjudicaría. Incluso planteábamos que si el representante de los laboratorios nacionales que era un tal pereyra de Olazábal, ultraliberal responsable de políticas de precios durante el menemato, era obvio que no debíamos seguir tras sus necesidades. Y así fue, la ley pasó, y cuando hubo el desmadre de precios, todos los laboratorios sin importar si nacionales o extranjeros subieron ferozmente sus precios. Y debe haber habido final feliz para todos los patrones, porque hasta hoy poco se ha hablado de los efectos de la citada ley. Es que en el tema de los “capitales nacionales”, como en todos donde se juega la esencia del capitalismo que es aumentar las ganancias, la fábula del alacrán que montada en el lomo de una rana mientras cruzan el río, la pica y se ahogan juntos, porque el “ser” del alacrán es uno sólo, olvidándose de promesas y apoyos, grafica el comportamiento de todos los capitalistas. Así que creo algo debemos aprender: no buscar con lupa aliados, sino fortalecer nuestra fuerza como trabajadores y consumidores. En una próxima nota hablaremos sobre las denuncias que desde hace tiempo aparecen en los medios de comunicación de los países centrales sobre los negociados de las multinacionales, las multas que se ven obligadas a pagar, sus prácticas comerciales y su incidencia sobre la investigación en medicina # El tema del genérico ha hecho un razonable aporte. Quizás porque obligó a algunos laboratorios a bajar algunos precios de sus nombres de fantasía que debían competir con “genéricos”. Aunque su implementación dista de ser óptima: por ejemplo, ninguna farmacia tiene a disposición del público un listado comparativo de los precios actualizados de los medicamentos con igual droga y distinto nombre para que sea el paciente el que elija. O sea que recayó en los médicos recetar el nombre de la droga pero luego no se orientó ni fiscalizó al último eslabón que es la farmacia. Tampoco se trabajó sobre las asociaciones de drogas, muchas de ellas útiles clínicamente, que resultan más baratas compradas juntas que separadas, por ejemplo la asociación de antihistamínico y corticoides. Incluso, como los precios siguen libres, pese a la retórica del gobierno, los pequeños pero contínuos retoques a los precios, impiden a los médicos estar al tanto de los precios relativos de las drogas y orientar a los pacientes, porque lo que hoy está abajo mañana puede estar arriba. Por último, los médicos tenemos una gran responsabilidad para evitar la aberración que significa que la obra social nos pague digamos siete pesos la consulta y recetamos por un mínimo de veinte. Y aquí también cabe mencionar a colegas venales que ceden a las dádivas solapadas de los agentes de propaganda médica, convirtiéndose en cómplices de éste comercio. # Los poderes públicos municipales y provinciales también tienen mucho temor de tallar en esta cuestión: si producen a precios muy inferiores a los laboratorios para entregar a los hospitales y dispensarios, porqué no pueden producir para vender a todo el que quiera? No daría ganancias para la municipalidad o la provincia que ya los producen? Evidentemente no hay voluntad política de hacer funcionar al estado como fiel de la balanza y obligar a los laboratorios a bajarse del caballo, aún siempre dentro de las reglas del mercado capitalista!… Médico José Rosenzvit PAMI: ¿LA OBRA SOCIAL DE LOS JUBILADOS Y PENSIONADOS... O EL BOTIN DE GUERRA DE LOS GOBIERNOS DE TURNO Y LOS BUITRES CAPITALISTAS?. Esta es la pregunta que la sociedad en su conjunto se hace. ¿Cómo puede ser posible que el INSSJP creado por medio de una Ley nacional, la 19.032, y con la excepción de los primeros años de vida, nunca estuvo en poder de sus legítimos dueños?. La respuesta es simple: cada gobierno que pasó, desde los albores de la Dictadura del 76 en adelante la tomó para sí, no tan solo para usarla como botín de guerra, sino fundamentalmente para controlar los negocios que merced al aporte mensual de los trabajadores y de los propios beneficiarios, realiza con los prestadores. ¿Y quienes son estos famosos prestadores del PAMI?. Son los que forman parte del selecto grupo de ricachones, son los propietarios de los medios de producción. Para que se entienda bien, son los dueños del país. Es decir que el Estado garantiza los negociados en favor de estos grupos empresarios que lucran con la enfermedad de la población, en lugar de garantizar la salud de la misma, y que en el caso particular del PAMI, hablamos del espectro más débil de la cadena sanitaria. Pero para haber llegado a esta situación, muchas cosas debieron ocurrir. Y en cuanto a esto, debemos remitirnos a las derrotas sufridas por la clase obrera durante las últimas décadas de nuestra historia. No es fortuito que el PAMI al igual que el resto de las obras sociales de los trabajadores, perdiera su propia autonomía y autarquía jurídicas durante la dictadura militar de los Videla y Martínez de Hoz. La pregunta que corresponde hacerse aquí es importante y no puede pasar por alto. Por ejemplo ¿qué hicieron los gobiernos del 83 en adelante?. Justamente lo que hicieron fue profundizar los lineamientos jurídicos impuestos a sangre y fuego por el proceso militar, a los fines de continuar manteniendo el gobierno del PAMI a raya de sus legítimos e indiscutidos dueños. Y lo importante de todo esto -nada menor por cierto- porque irremediablemente hablamos del papel patronal jugado por los grandes partidos burgueses como lo son el PJ y la UCR, también no se puede perder de vista la política de las organizaciones gremiales, fundamentalmente haciendo hincapié en el papel traidor de sus direcciones burocratizadas, las que no atinaron en ningún momento a oponerse ni resistir las políticas de hambre, miseria y represión dirigidas hacia la clase obrera, como tampoco a defender las obras sociales ni el carácter público y gratuito de la salud. Por el contrario, muchos de estos dirigentes sindicales hoy son verdaderos señores feudales, transformados en empresarios que usufructúan de los negocios, y a espaldas de los intereses de los trabajadores que dicen representar. Hoy podemos apreciar al PAMI, al igual que el resto de las obras sociales de los trabajadores y la salud pública, al borde su extinción, pero no por falta de recursos económicos, técnicos o humanos, sino porque este Estado como ejecutor y garante de los intereses de la burguesía y los grandes grupos del poder multinacional, pretende continuar esquilmando no solamente las riquezas nacionales, sino además las condiciones de vida de nuestra población, mediante mayor desempleo, pulverizando salarios, recortando hasta hacer desaparecer todas y cada una de nuestras conquistas laborales y sociales. Este sigue siendo su objetivo, a pesar de los discursos populistas del presidente de la nación Néstor Kirchner, o de las brabuconadas estériles y disociadas de la acción práctica de los máximos dirigentes de la CGT y la CTA. Hoy el PAMI no puede ni debe caer en las garras de estos caníbales del gran capital, debemos luchar para que el mismo no sea privatizado, sea por la vía de los gerenciamientos o de la provincialización de sus servicios, tal como pretende la llamada Ley Ocaña que actualmente se encuentra en el Senado. Nuestra defensa del PAMI se debe ubicar por lo tanto en un escalón de frente único entre todos y todas las organizaciones políticas, sindicales y sociales que luchan en su defensa, la cual adquiere un carácter incondicional. Esta batalla contra el desguace y privatización de la obra social a manos de los poderosos, conlleva a luchar por su efectiva normalización, para que de una vez por todas sea devuelto a sus legítimos dueños, bajo la Ley 19.032, y en el marco estratégico de una política de salud de alcance nacional garantizada por el Estado, pero funcionando y siendo administrado bajo el control de sus trabajadores y la población laboriosa. Este mecanismo será el que pueda impedir de hecho los negociados, el robo y malandraje al que hoy están sometidos el INSSJP como el resto de los efectores de salud públicos y de los trabajadores. Adrián de Paúl, enfermero, integrante de la agrupación “Trabajadores del PAMI” y miembro del Consejo Directivo Provincial de ATE Santa Fe. La realidad del bioquímico en la sociedad actual Esta nota es un mensaje para los nuestros colegas bioquímicos y también para el resto de los profesionales de la salud. En estos tiempos de democracia capitalista, globalizada y neoliberal, aceptamos cuaquier tipo de trabajos, donde al estar empleado, en pseudo relación de dependencia, entiéndase esto cumplimiento de todas las actividades y el horario de estas profesiones, entregamos un recibo C al empleador, como un servicio cualquiera que se presta. Estos empleos implican un sueldo bajo, no aportes jubilatorios, no pago de una obra social, no-existencia de días de estudio, o de enfermedad, o embarazo. Esto implica además la concentración en pocos laboratorios de la actividad bioquímica y condiciones poco dignas para los profesionales pseudodependientes que trabajan en estos laboratorios. La hora bioquímica, es decir lo que se paga al profesional por una hora de trabajo en una guardia están regulados por el Colegio de Bioquímicos. De no haber habido alguna modificación últimamente, es $ 5, la hora de trabajo. Es decir en pocas palabras que el profesional gana el mismo sueldo que percibe en otras actividades u oficios que no requieren de estudios tan complejos. Por otro lado el Centro de Trabajo Bioquímico es el organismo que además de administrar las órdenes de pago de las Obras Sociales( O.S.) negocia los aranceles con las O.S y Prepagas. Es decir que estos dos organismos son los que tienen una implicancia directa en este tema que tratamos. Por otra parte estos Laboratorios que contratan bioquímicos en estas condiciones sufren un trato injusto por parte del Estado y las Obras Sociales Prepagas que pagan con un sistema de cápita miserable o directamente un arancel paupérrimo El inmovilismo, el conformismo, la indiferencia y el individualismo nos han llevado a esta situación INSOSTENIBLE. Si bien estos dos organismos tienen gravitación directa en estos temas, nuestra actitud nos hace responsables directos. Es muy común escuchar comentarios sobre nuestras instituciones profesionales, que no nos son útiles, que son inoperantes, etc. Pero estos comentarios son estériles a mi entender si no van acompañados de una acción concreta. El primer paso a transitar de ahora en más sería reconocer el problema y el segundo actuar en forma solidaria con el resto de los colegas para tratar de revertir esta situación. Trabajadores de la Salud Autoconvocados es una herramienta a nuestra disposición para encarar con decisión la solución de estos graves problemas. Construir el sector bioquímicos de este agrupamiento es la tarea. Dependemos nada más que de nosotros…y de nuestra actitud.
Bioqúimico Roberto D. Ordoñez SALUD PÚBLICA PROVINCIAL: LA LUCHA SALARIAL DE LOS TRABAJADORES ES EN DEFENSA DEL HOSPITAL Y DE LOS DERECHOS DE LA COMUNIDAD Pese a la magra respuesta que obtuvimos los trabajadores de la salud nos sostenemos en la lucha exigiendo aumento salarial y reivindicacioes de las condiciones laborales. En el mes de marzo pasado el gobierno de la Provincia, a través de la Ministra de Salud, respondió a nuestros reclamos salariales con un aumento escalonado comenzando con $80 marzo y abrill ascendiendo a partir de mayo a $100. Los trabaajadores consideramos que la propuesta era insuficiente en relación a lo oportunamente peticionado ($250). Los profesionales efectivizamos un paro total por 24hs. con movilización. A renglón seguido se pidió audiencia con el gobernador quién nuevamente nos dirigió a la Ministra de salud y de la cuál no hemos obtenido respuesta. Ante las reiteradas negativas del Gobierno Provincial y agotada esta instancia denunciaremos ante la Secretaría de Trabajo Provincial el trabajo en negro, materializado en contratos irregulares en distintos servicios de la provincia. En este ríspido y dificultoso camino de lucha que estamos transitando en el cuál el gobierno apela a nuestra dessmoralización y trata de profundizar el divisionismo de los trabajadores en general y de los sindicatos que nos nuclean, debemos rescatar, y nos hacernos eco de la lucha sostenida por los trabajadores del Hospital de Granaderos a Caballos de San Lorenzo. El personal TODO lideró un paro sostenido en el tiempo, fueron 2 meses de lucha, donde profesionales, enfermeros, mucamas, etc, se mantuvieron unidos cumpliendo con la cobertura del sector de la guardia.Este movimiento se fue agotando entre otras cosas por la falta de apoyo de la conducción Sindicato Médico (AMRA Seccional Santa Fe), y por la caída de las medidas de lucha de los demás hospitales y sindicatos.Cabe aclarar que la conducción sindical mencionada no avaló el paro con lo cuál los trabajadores no tuvieron protección gremial y llevaron a cabo la medida de fuerza quedando expuestos a cualquier denuncia. Sin embargo, a pesar de lo sucedido el movimiento existió y marcó un hito, además de dejar un grupo de trabajadores unidos que lucharon enfrentando al enemigo común sin distinción de roles. Ellos entendieron que la única herramienta que disponemos para el desarrollo gremial es la actividad colectiva dejando de lado la prédica del mundo postmoderno del individualismo, cuestión que es bién aprovechada por lo empresarios y gobiernos en materia de sistemas de retribución y regímenes de jornada laboral. Lo que contamos se suma a otras experiencias muy importantes: algunas de ellas están reflejadas en otros artículos de esta revista. Destaca también la pelea de los compañeros autoconvocados del Hospital Centenario, que sostuvieron una lucha tenaz contra viento y marea. Este es el momento de intensificar el trabajo de quienes se consideran vanguardia, desarrollando una labor preparatoria de concientización y unificación de todas las luchas. Este es el camino para combatir el divisionismo burocrático de los sindicatos, que nos fracturan corporativamente, negociando por arriba al margen de las bases. Es fundamental fortalecer y consolidar estas luchas salariales y reivindicatorias que corresponden a diferentes patronales, provincia y municipalidad, con perspectiva de un plan organizado en el cuál la salud sea un derecho al que pueda acceder la población TODA. Hoy diponemos de datos producto de relevamientos, que son escalofriantes: el 55% de la población no dispone de obra social o prepaga, cuestión que es más grave aún en el conourbano bonaerense y provincias más pobres como Formosa, Santiago del Estero, Corrientes y Chaco, este porcentaje se fue incrementando en el transcurso de los últimos años, en el 2001 era del 37.5% ascendiendo hoy al 55%, consecuencia de la enorme desocupación y del trabajo en negro. Tenemos una sobrepoblación de médicos concentrados en las grandes urbes y necesidad de ellos en las provincias más carenciadas. Los hospitales públicos se encuentran abarrotados de pacientes y no disponemos de los recursos materiales y humanos necesarios. Luchemos por el Hospital Público: él nos pertenece y le pertenece a la comunidad. Médica Laura Díaz (delegada de base de AMRA del Hospital Provincial de Rosario) Médica Elena Canosa (Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo) Centros de Salud municipales: Otra mirada del problema de la violencia contra los trabajadores de la salud Champagnat, Las Flores, Emaus, Pasteur. Todos nombres que refieren a Centros de Salud municipales abiertos a la comunidad. Que no la expulsan, que no la excluyen. Sin embargo, y paradójicamente, en los últimos meses se produjeron en esos lugares sucesos terribles, de agresiones por parte de los pacientes y la comunidad hacia el personal. ¿Los supuestos motivos? Aparentes insuficiencias en la atención. ¿Los reales motivos? Los trabajadores de la salud son tomados como chivos expiatorios, como blanco visible de las descargas de tensiones de una sociedad que tiene a la mitad de la población bajo la línea de pobreza. Estos enfrentamientos de pobres contra pobres, son provocados por el propio sistema. En el caso de la Municipalidad de Rosario, se pretende diseñar un sistema de salud y de promoción social (incluídos los Centos CRECER) que actúen como redes de contención social, colocando a los trabajadores ante tareas y roles que exceden su función. El aspecto progresivo de esta política (apertura a la comunidad, posibilidad de proyectos en común entre los centros de salud y la misma), se ven negados y contradichos por la miseria, el hambre, la desocupación y todas sus secuelas cotidianas (alcoholismo, drogo-dependencia, violencia, etc.). Se ven negados también porque los propios trabajadores de esos centros están en el borde de la línea de pobreza. En este contexto, las denuncias realizadas públicamente (por ejemplo, por parte de AMRA), sólo pueden tener un resultado efectivo si se las acompaña de una crítica frontal al sistema que origina los “problemas de seguridad”, que por cierto no se resuelven (más bien se agravan) “con más polícía”. Todo planteo sectorial (lucha por aumento salarial, por ejemplo) debe ligarse a los demás reclamos (más profesionales, más medicamentos y equipamiento, etc.). Evitemos como nuestro peor enemigo el divisionismo en nuestra filas. Corresponsal Evocando a los viejos luchadores por el Odontólogo Alcibíades González Trascribo a continuación algunos pasajes del libro Socialización de la Medicina cuyo autor fuera el Dr. Juan Lazarte. Esta edición popular de Ediciones Imán vió la luz en julio de 1934, hace hoy 70 años. Sin embargo observarán ustedes la vigencia de los análisis y soluciones que Lazarte exponía y defendía con una militancia social tenaz y consecuente. En apretada prosa el autor pasa revista a las bases ideológicas, económicas y científicas de los cambios necesarios hacia la solución de los problemas médico-sociales, el papel del Estado burgués, las ventajas de la socialización para el médico y el pueblo, el rol de la prevención planificada. · La necesidad de la socialización “...El proceso de la decadencia económica de la antigua medicina tiene una determinante, que va unida a la crisis, que yo llamaría final, del capitalismo. En este momento tormentoso una clase, ..que puede llamarse media, sufre un hondo proceso de empobrecimiento...Las profesiones, el pequeño comercio y la pequeña propiedad forman el sustratum de esa clase, que no puede considerarse burguesa y que tampoco consiente en llamarse proletaria....Lo que francamente caracteriza esa clase media, inclusive los profesionales, es su dependencia económica. En Argentina, un país colonial, esta evolución forzada no resalta en forma muy ostensible como en naciones ya industrializadas. En ellas el fenómeno es más terrible, por la dependencia más estricta y sujeta a poderes anónimos, sobre los cuales estas masas de no-proletarios no pueden actuar desunidos, teniendo que refugiarse en los estériles partidos...” “La vida individual de nuestra profesión nos ha traído muchas ilusiones que podían tener su razón de ser en el pasado; pero no después de la honda crisis del capitalismo, que ha evidenciado con marcado relieve nuestra dependencia social... En efecto, el médico parece independiente. Mira desde un punto de vista. Pero este error lo va comprendiendo desde que se agremia para defender sus intereses, lo que, francamente, siguiendo la evolución, no pueden ser más que parcialmente defendidos.... Si estudiamos a fondo la situación de los habitantes del país, llegamos a la ineludible conclusión de que sobre una población empobrecida, depauperada, la medicina no tiene ningún porvenir económico. Sobre la miseria de los pueblos no se puede cimentar nada duradero, que no sea la esclavitud. “Pero se da la contradicción, que a mayor miseria, a medida que aumenta la crisis, las universidades van dando más médicos, y cada año puede contarse un promedio anual de 600 médicos de aumento, para una población cada vez más pobre, pero que crece a pesar de todo.. Económicamente, la situación del médico no tiene otra salida que la proletarización por razones irrefutables en una sociedad que lo engloba en su bancarrota. Por un lado, mayor cantidad de médicos; a menor fuerza económica, menos capacidad adquisitiva de las grandes masas de la población.. En una sociedad en que enriquecerse por cualquier medio es moral, los mismos que practican esta tesis no están suficientemente capacitados para reclamar a los médicos el cumplimiento de una falsa ética profesional. Ética que tendrá más tarde la profesión, pero recién cuando se fundamenta en un gran principio de justicia y solidaridad, en la nueva civilización colectiva del trabajo.” · Las bases ideológicas “No es pues la mortalidad de las clases pobres, el único fundamento que justifica las nuevas medidas, sino un conjunto de razones fundamentales sociales, políticas y morales que, a nuestro juicio, más tocan a la vida que a la muerte, más a la salud que a la enfermedad. ...Incuestionablemente, la transformación de nuestra conciencia ha requerido un cambio en la ideología fundamental de una época. Las ideas eminentemente burguesas, que hacen del individuo el eje de la sociedad, no pueden cimentar nada mejor que lo existente. Son las nuevas corrientes del verdadero socialismo, que desean extender el área de lo bueno. En nuestro país, la situación económica de los hombres no ha cambiado en un sentido de mejoramiento, muy por el contrario. Las corrientes que empujan a la medicina social están alimentadas por el pueblo, que ve en ello la única seguridad para su salud. Participan de este parecer profesores y verdaderos sabios, que , conocedores de su ciencia, no ven para su progreso y adelanto otra salida que la socialización. La medicina no debe ser un patrimonio privado, sino público. Un servicio social. No es el hombre aislado el que debe remunerar al médico, sino la sociedad. El médico sirve en su faz curativa al individuo y a la sociedad, al mismo tiempo; pero en sus aspectos preventivos, sirve a la colectividad, principalmente. La medicina ha de extenderse, como un servicio público, al mundo del trabajo, vale decir, a la comunidad. No caben privilegios; todo el mundo hará uso en condiciones parejas de sus servicios..... Corresponde a esta ideología social de transformación y de progreso, el feliz arribo de la medicina social en sus fases novísimas y llenas de esperanzas.
Los sueños de Lazarte son un incentivo para los que vivimos una realidad social mucho más agravada, pero cuyos orígenes son los mismos y requieren de la misma voluntad de lucha y de ideas transformadoras de la realidad económica, política y social de nuestro pueblo. En próximos números continuaremos evocando a los viejos luchadores.
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