Cine: "Mi hermano es hijo único"Algunos aportes acerca de este excelente film italiano, que nos ubica en la trama histórica de los 60 y 70, profundizando sobre la intimidad de una familia obrera.Por Fernando Armas Cine: “Mi hermano es hijo único” Por Fernando Armas Contextualizada en una pequeña ciudad (y en menor medida, en Turín) esta película italiana reúne los mejores ingredientes de la época de oro del cine de la post-guerra: la frescura y el sentido del humor para contar el drama; la contradicción entre “la patria derrotada” y “la patria liberada”; el hambre y la miseria en contraste con el desarrollo capitalista pujante de la época; el rejuvenecimiento de una clase obrera que, al mismo tiempo, está encorsetada en sus posibilidades de lucha por el “compromiso histórico” entre el Partido Comunista y la Democracia Cristiana (1) ; la sobrevida agonizante de un fascismo ya caricaturesco. Pero además, la trama se mete en otra conflictividad más íntima: una familia que se debate en la eterna contradicción entre el ideal cristiano y las tendencias inevitables de la época, de ruptura con la estructura tradicional. Sólo “la mama” parece ser el eje que defiende a esta última, mientras su esposo, un típico obrero derrotado, aparece como un pusilánime, que pretende defender a su hija de una supuesta corrupción de un profesor comunista...blandiendo un crucifijo!!! El título de la película quizás remite a que el hermano mayor, Manrico, es el favorito, el “hijo único”. Su hermano menor, Accio, representa “la eterna clase postergada de la familia”, forjado a golpes (físicos y psíquicos) por quien representa al héroe carismático y exitoso. Así, Manrico ingresa a la fábrica, se convierte en un dirigente sindical y político del PC, seduce a la bella Francesca (hija de un ingeniero, pero también de la Juventud Comunista), y se da el lujo de cortejar a cuanta joven dama se le cruza. Si bien pareciera tener un lugar menor, es muy importante el papel de la hermana de ambos (violoncellista), quien a pesar de sus capacidades, sufre el lugar histórico de la opresión de la mujer, a pesar de pertenecer también a la Juventud Comunista. Políticamente, la película es poco explícita, pero intenta algunos mensajes interesantes, que por las propias limitaciones del género (y porque quizás es demasiado ambiciosa respecto a la riqueza temática que plantea) no puede reflejar a cabalidad la riquísima historia italiana de los años 60 y 70. Hay que leer muy entre líneas para darse cuenta que el final trágico de Manrico (asesinado por la espalda por la policía, luego de caer por un error involuntario de su hermano, quien ignoraba su proceso político), tiene que ver con el origen de las Brigadas Rojas (2), grupo terrorista reactivo a la complicidad del PC con la burguesía. Hay una escena clave que da una pista: una reunión acalorada en la que participan ambos hermanos (Accio ya había roto con su militancia fascista, e ingresado al PC), en la que se vota “pasar a la acción”. Esta es materializada en la película con actos putchistas y/o terroristas (bomba incendiaria en un lugar emblemático, robo a mano armada del tesorero del fábrica donde trabaja Manrico, en fin, el desarrollo ulterior que termina con la vida del hermano mayor). Quizás al final, Accio completa un recorrido y encarna (impensadamente) el único liderazgo revolucionario válido: organiza la ocupación de cientos de vecinos (entre ellos sus padres, a quienes la vieja casa se les venía abajo) de las viviendas populares prometidas por el Gobierno corrupto, quien jamás las entregaba a quienes las pagaban, a quienes eran sus verdaderos dueños. Este final optimista del film se liga también con la posibilidad cierta de cambio y transformación en las personas: Accio crece, madura. La ternura de la escena de la vuelta con su sobrino en brazos a la casa paterna (Manrico muerto, Francesca presa), lo pinta como hombre completo. De ser el loquito, díscolo, postergado y reprimido, reemplaza a su hermano muerto como héroe de la familia. Pasa a ser el “hijo único”. (1) El “compromiso histórico” fue un acuerdo entre el poderoso Partido Comunista Italiano y la Democracia Cristiana para reconstruir el Estado Burgués, recomponer a la propia burguesía, y evitar el ascenso revolucionario de la post-guerra. Formó parte de los acuerdos de Yalta, Postdam y Teherán, según los cuales los victoriosos en la guerra (EEUU, Inglaterra, Francia y la Unión Soviética) se repartieron sus zonas de influencia. Winston Churchill cuenta en sus memorias que le marcó a Stalin en un mapa una línea divisoria, que retenía para el capitalismo a Grecia y a Italia, países en los cuales las masas estaban armadas y la burguesía y su Estado en descomposición. El contrarrevolucionario lider de la URSS tomó un teléfono y ordenó el desarme de los partisanos y la entrega literal del poder. (2) Las Brigadas Rojas fueron una organización terrorista, célebre por el secuestro y posterior asesinato de Aldo Moro. El marxismo rechaza el terrorismo individual como método contrarrevolucionario, contrario a la organización y acción directa de las masas.
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